CARTA A EL JAYA
Señor director:
Escojo unos minutos procedentes del Vago mas ocupado de estos lares, para manifestarle mi indignación por eso de usar la bandera nacional para envolver el ataúd de un desclasado o delincuente, que desdice mucho de la cultura, la educación y la tradición del pueblo dominicano... que últimamente ha desdoblado sus sentimientos patrios y que ha convertido nuestra enseña tricolor en un guiñapo propio para usarla como limpiavidrios en las esquinas semaforizadas.
No dude usted, amigo periodista, que es tanta la desfachatez de estos patrioteros de nuevo cuño que de un momento a otro veremos un conjunto de bachata o un arrítmico merengue con las letras de nuestro himno nacional o a un Juan Pablo Duarte disfrazado de roba la gallina oliendo cemento en el frontispicio del Altar de la Patria.
Sobre los Derechos Humanos contemplo las posibilidades de ver esta institución convertida en un embudo, cuya parte ancha servirá para loar a los asaltantes, criminales y secuestradores y la parte estrecha para criticar a los hombres y mujeres que con su esfuerzo y abnegación tratamos de enrumbar nuestro país por los senderos de la paz, el trabajo dignificador y el sacrificio de sus gentes que constituímos la mayoría silenciosa.
La suerte está echada y a DIOS que reparta suerte,
Afectuosamente,
Rafael Rosario Galán (Yayo)
Inmortal del Deporte, hijo adoptivo de 5 pueblos y con 57 años en los deportes de forma honorífica.