¿Día del Maestro?
Por Francisco Taveras O.
El día 30 de junio fue consagrado como Día del Maestro, mediante Resolución No.6-39 del 6 de junio del año 1939.
Ese día estaba destinado a dar por terminado el año escolar antecedente y la entrega de las calificaciones finales a los estudiantes, ocasión que era aprovechada por los alumnos y alumnas en gesto de gratitud y afecto ofrecer algún regalo a sus maestros.
Era la época en que los maestros/as eran reverenciados en la comunidad por sus aportes de hombre y mujer de bien, a quien se le encargaba la educación de los hijos y eran considerados como los segundos padres por su responsabilidad frente a la educación y formación de los niños, adolescentes y los jóvenes.
Sin embargo, en la actualidad, ese día pasa como cualquier otro. Las circunstancias han cambiado y con ellas también cambian las costumbres.
La tradicional entrega de notas se realiza en una fecha diferente al 30 de junio, la labor del maestro no se asocia a un sacerdocio, la fiesta del maestro se realiza en una fecha diferente a la oficialmente establecida.
Por esto y otros muchos indicadores, creemos oportuno señalar que debe pensarse en que el Día del Maestro debe instituirse en una fecha donde la escuela esté en plena actividad pedagógica, digamos por ejemplo en el mes de marzo o abril, fecha que puede ser tomada también para realizar premiaciones a maestros distinguidos, desde el aula misma, donde los alumnos realicen sus evaluaciones para premiar al o los maestros/maestras de la escuela, y así también en el Distrito Escolar, la Regional y la Sede Central. Así estas premiaciones y reconocimientos estarían al margen del vaivén de la política.
El reconocimiento al maestro no debe ser sólo por un día, sino que deben establecerse mecanismos donde realmente haya un reconocimiento verdadero, donde no sólo se hable de éste para su Día, sino que se le dignifique con un sueldo honorable y al final de su carrera docente se le dignifique también con una pensión o jubilación justa, sin regateo mal intencionado.
Que la misma se produzca con su sueldo completo y nunca sea inferior al sueldo mínimo del maestro activo; pero plantearse y ejecutarse no buscando poses de prensa o una mera forma de gastar tinta y papel como ocurre y ha ocurrido tradicionalmente.
Lic.Francisco Taveras Ortiz
Post-grado en Administración y Gestión de Centros Docentes. 44 años de labor docente. Ex Sub-director Regional de Educación 07