Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 425,
Edición 2
de septiembre del 2005, Rep. Dom.

La guerra restauradora una respuesta a la traición anexionista

Por el Prof. Daniel Almánzar
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Las respuestas a la Anexión no se hicieron esperar y el sentimiento nacional se expresó con varias acciones, las cuales no culminaron victoriosas porque las condiciones subjetivas no estaban lo suficientemente maduras; entre esas acciones de carácter patriótico que antecedieron la Guerra Restauradora es digno de mencionar el asalto de la guarnición de Moca que produjo José Contreras, hecho que culminó con el fusilamiento de Contreras y otas 24 personas, la negativa de los ciudadanos de San Francisco de Macorís al negarse al izamiento de la bandera española; otro hecho importante fue la protesta de Chile, Perú y Haití, y finalmente el movimiento de la Regeneración que produce la invasión desde Haití de Francisco del Rosario Sánchez, quien junto a José María Cabral, Pedro Alejandro Pina y otros, penetraron al territorio nacional. Esta acción patriota culmina con el fusilamiento de Sánchez y sus compañeros en la comunidad sureña de El Cercado, el 4 de julio de 1861.

Para mediados del 1863 las condiciones subjetivas estaban dadas, las contradicciones entre el sector conservador estaban presentes y parte del grupo de oficiales que se adhirieron a la anexión, comenzaron por abandonar la empresa colonizadora, protagonizada por Santana, la actitud de menosprecio hacia la oficialidad criolla por parte del ejército colonizador contribuyó a la deserción. “La mayoría de los dominicanos que habían propugnado por la anexión, fueron víctimas de la ideología racista española, por el hecho de ser criollos, mulatos, o negros y gran parte de los militares dominicanos fueron apartados y puestos en retiros”.

La Guerra Restauradora fue la mayor expresión del sentimiento nacional, hubo una integración auténtica de los elementos sociales, políticos y militar, en lo social hay que reconocer el papel de vanguardia de la clase media y participación campesina; en lo político el movimiento restaurador fue la continuación del pensamiento liberal y nacionalista de los trinitarios, además tácticamente aprovecharon la política de menosprecio racial que impuso la burocracia española permitiendo el paso de oficiales que se habían comprometido con la proclama de anexión; a la causa restauradora en esta parte hay que destacar las punas entre los líderes restauradores, actitud que manifestó debilidades en la coherencia necesaria en la conducción de un proceso de máxima envergadura; en lo relativo a la parte militar se tomaron dos acciones que contribuyeron al triunfo de la fuerza restauradora, es el caso de la medida “de que todos los hombres de 15 a 45 años sirvieron a la fuerza armada y el decreto de que todo dominicano debió cooperar no solo con sus bienes, sino con su persona”.

El 16 de agosto de 1863 marca el inicio de la Guerra Patriótica Restauradora, la cual se extendió con una rapidez extraordinaria por todo el Cibao, ya para finales de agosto se habían producido acciones de adhesión en casi la región completa, los hombres marchaban bajo la consigna de “Libertad o muerte” y “guerra o muerte contra todos los españoles y los de su sangre”. Ante el empuje de las tropas restauradoras llegaban refuerzos de batallones coloniales de Puerto Rico y Cuba; la toma de la ciudad de Santiago por las fuerzas restauradoras, marca el futuro desenlace de la guerra; esta acción se realizó en el mes de septiembre y en ella se destacan en la conducción y participación Gaspar Polanco, Salcedo y Luperón, la importancia de la toma de Santiago es porque en ella se proclama el primer gobierno restaurador, presidido por José Antonio Salcedo, además Santiago se convierte en el centro de las operaciones políticas militares, es en esta ciudad donde se redactó el acta de Independencia.

Los restauradores en arma utilizaron tácticas militar o contemplaba en el código de guerra española, como el recurso de la guerra de guerrilla, además se estableció no tener encuentro general con las tropas españolas, para hostigar día y noche las tropas enemigas, enmedio del calor de la guerra muere Pedro Santana, principal espada del proyecto anexionista, a quien Gregorio Luperón le mostró cuanto valor, sacrificio y entrega hacen los pueblos, cuando se trata de salvar la nación de tropas imperiales.

Luperón no permitió que las tropas pro-españolas, pusieran sus pies en el Valle del Cibao hostigándole por semanas, hay que destacar el fallecimiento del prócer Ramón Matías Mella el 04 de junio de 1864, murió como mueren los grandes patriotas al servicio del interés nacional.

El 16 de agosto de 1863 las fuerzas patrióticas, restauraron la nación dominicana, golpearon con heroísmo a la intervención y al sector conservador, la gesta permitió la aparición de nuevos líderes como lo fue Gregorio Luperón, Benito Monción, Pedro Francisco Bonó, entre otros. El 03 de marzo de 1865 el gobierno español dio el decreto que determinó el abandono de España del territorio dominicano; el acuerdo mediante el cual se deja sin efecto la anexión se conoce con el nombre de Pacto de Carmelo; la salida de las tropas españolas se inició el 10 de julio de 1865.

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