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La Revolución y nuestro parque Duarte Por Chano Bonilla (1 de 2) No es un secreto para nadie, que después del triunfo de la Revolución Cubana, la historia de la América Latina quedó dividida en dos partes y de manera definitiva, el antes de la revolución cubana y el después de la misma. Eso trajo como consecuencia el auge o despertar entre los jóvenes latinos, de interesarse o capacitarse en el campo socialista y por ende hablar de cómo hacer la revolución en nuestros respectivos países latinos; con la iniciativa en la forma de capacitarse, que era la teoría revolucionaria socialista, la cual consistía en la filosofía marxista basada en la obra cumbre de Carlos Max, El Capital. Inmediatamente ajusticiado el tirano Rafael L. Trujillo (1961), dos años después del triunfo de la revolución cubana (1959) comienza la juventud de nuestro país, a ser parte de ese auge, y en esa onda revolucionaria a capacitarse políticamente, y nuestro San Francisco de Macorís junto a la ciudad capital, es pionera en las manifestaciones públicas, la oratoria y discusiones en nuestras calles, concentrando San Francisco de Macorís esas manifestaciones, precisamente en nuestra plaza pública mayor, el Parque Duarte. No creo que existiera en ese entonces, en todo San Francisco de Macorís un sitio que diera a conocer los primeros llamados revolucionarios, teorisando y discutiendo posiciones políticas en nombre o en defensa de la tan necesitada revolución dominicana, que no fuera el parque Duarte. Y es que fue en ese parque Duarte que vimos escenas políticas como aquella manifestación de protesta a los remanentes del trujillato, la cual fue dispersada por la Policía Nacional con disparos al aire, y donde también utilizaron a los Bomberos Municipales, usando (los bomberos) chorros de agua contra los manifestantes, y vimos a la entonces joven Eda Valeriano, rodar por el suelo arrojada por la presión del agua lanzada por los bomberos, para luego ésta (Edad), levantarse para seguir voceando ¡que se vayan los Trujillo y abajo Balaguer!; ese mismo día, y como tratando de amedrentar al pueblo, dos aviones (tipo vampiro) hacían vuelos razantes sobre nuestro parque Duarte. También fuimos testigos de la exponencia que hacía el Dr. Angito Gatón, ante el enviado de la ONU, el doctor José A. Mayobre, a quien la Onu lo había enviado con la finalidad de observar el proceso político de nuestro país tras la muerte del tirano Trujillo; y de los aires de libertad que el país empezaba a respirar, por cierto fue una exponencia de carácter histórico la que hizo el doctor Angito Gatón en ese entonces, donde él le decía al enviado de la Onu, que por favor nos ayudara como país sub-desarrollado que somos, a avanzar pero que nos dejaran actuar sin influencia extranjera, sobre todo, que teníamos miedo a una intervención militar por parte de los Estados Unidos y así como oyen, ya el doctor Gatón a finales del 1961, veía o sabía que los Estados Unidos no iban a permitir que nuestro pueblo desarrollara un movimiento nacionalista y revolucionario. Qué pena que esa histórica exponencia del Dr. Gatón quedara solo en el recuerdo de nuestro parque Duarte y de aquellos sueños revolucionarios. Pues, siguiendo con los recuerdos de nuestro parque Duarte, frente a éste se instaló el Partido Revolucionario Social Cristiano, dirigido por el francomacorisano doctor Alfonso Moreno Martínez, en el local conocido como el Club de Damas al lado del otrora Teatro Carmelita; pues del local salían sus jóvenes dirigentes hacia el parque Duarte a defender sus posiciones políticas, enfrentando a otros jóvenes revolucionarios de corte socialista; ¿y quién no recuerda a Luis Báez del Rosario en ese entonces estudiante y principiante de la radio, defendiendo su posición social-cristiana? o a un Otto Javier defendiendo su posición socialista, un Pili Tejada, un Milo Vargas, a Frank Sosa Duarte, o Pablito Duarte, Gilberto Domínguez Minaya, Augusto Duarte, Jimmy Méndez Vargas, José Ramón Luperón (el puchi), al mismo Pasito Polanco y así muchos más. Pero eso sí, casi todos con una capacidad intelectual de mucha altura, sobre todo los de corte socialista. Estas discusiones políticas, los días regulares comenzaban después de las 2:00 p.m., y terminaban en horas de la noche (a veces tarde de la noche) y los fines de semanas, eran desde por la mañana. =Continuará= |
CAFTA: Malo para tí y bueno para mí |