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Consumo de alcohol en los adolescentes La razón principal que me motiva a escribir sobre esta problemática psicosocial, radica especialmente en mi preocupación por el alto consumo de bebidas alcohólicas en los adolescentes, población en más alto riesgo. Las bebidas alcohólicas han sido conocidas y utilizadas por el hombre desde los tiempos primitivos. Los griegos rendían culto a Dionisio y ofrecían bebidas alcohólicas a sus dioses y a los soldados antes de entrar en combate. Como podemos notar, desde los tiempos primitivos estas bebidas se asociaban a los seres divinos, atribuyéndole poderes curativos, y desconociendo sus efectos nocivos. En la actualidad, el alcohol es definido como un depresor del sistema nervioso central, que por sus efectos en este es capaz de crear dependencia física y psicológica, y a largo plazo es una de las drogas que más daño causa al cuerpo humano. Por la sensación inicial parece ser un estimulante y deshinibidor, pero los efectos posteriores son un estado de somnolecia, visión borrosa, incoordinación, disminución de la capacidad de comprensión, entre otros. En lo concerciente a nuestro país, el abuso de bebidas alcohólicas afecta a un gran número de personas adultas, y cada vez más los adolescentes y jóvenes de ambos sexos van viéndose afectados por problemas relacionados con el consumo. En los más jóvenes, de 14 a 18 años, esta sustancia se consume más que otras drogas ilegales. A pesar de que la Ley 42-01, prohibe la venta de bebidas alcohólicas a niños, niñas y adolescentes por considerar que pone en peligro su integridad física y mental, es evidente que existen establecimientos comerciales que hacen caso omiso a dicha prohibición. Al interior de muchas familias no existe una conciencia clara sobre los daños que le causa esta sustancia a sus hijos/as, ni mucho menos le proporcionan herramientas para la creación de estilos de vida saludable. Tal y como sostiene Bandura, teórico del aprendizaje social: los niños aprenden del ambiente a través del modelado y son capaces de reproducir esta misma conducta en etapas posteriores. En los primeros años de vida, las figuras ejercen mayor influencia, sea esta positiva o negativa, son los padres, maestros y los amigos. Padres bebedores pueden criar hijos bebedores. Aunque en la adolescencia parece tener mayor importancia lo que piensa el grupo de iguales. La autora es Orientadora y Especialista en Psicopedagogía |
SFM: Un pueblo que está dormido Only for those who speak English Consumo de alcohol en los adolescentes La Revolución y nuestro parque Duarte |