Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 433,
Edición 2
de enero del 2006, Rep. Dom.

¿Cómo mejorar las prácticas pedagógicas?

Por María Mercedes Paula

Mejorar las prácticas pedagógicas ha sido y es una preocupación de quienes de manera directa e indirecta se han visto y se ven en la necesidad de acompañar y dar seguimiento (supervisión) a maestros y maestras.

Pues a pesar del tiempo transcurrido desde que se inició el Plan Decenal y lo que conlleva la transformación curricular y el Nuevo Plan de Desarrollo aún queda mucho por hacer.

Sin embargo, esta problemática sólo encontrará eco positivo cuando los maestros y maestras asuman un cambio de actitud respecto a su práctica pedagógica tomando conciencia sobre: qué, para qué, cómo, cuándo, dónde y con qué enseñar (según Matos Moquete, “Situación de Comunicación”, 1999), a través de procedimientos adecuados; evitando así, la realización de actividades improvisadas, sin previa planificación o siguiendo el contenido de un libro de texto.

Por tal razón, se hace necesario:
1ro. Que el o la docente planifique sus actividades diarias; partiendo del currículo y no del libro de texto, éste sólo sirve de apoyo, comprendiendo que planificar es: (de acuerdo con Larissa Pelletier y Rosa D. Oviedo, “Planificación Efectiva de la Labor Docente”, 2003). Prever, es un proceso contínuo que nos permite ver: qué, para qué, cómo, cuándo, dónde y con qué vamos a trabajar los contenidos, sistematizando cada momento del proceso enseñanza-aprendizaje, evitando de ésta manera dar palos a ciegas.

2do. Creando un clima propicio para el aprendizaje de saberes, a través de la organización y adecuación del ambiente y espacio físico en el que intereactúan alumno (as) / maestros (as).

3er. Estimulando la participación activa de los alumnos y alumnas, reconociendo que éstos son los protagonistas del proceso enseñanza-aprendizaje. Por su parte Díaz Barriga y Gerardo Hernández, afirman “El papel del docente no es el de actuar como transmisor o facilitador del aprendizaje, sino como mediador” del encuentro de sus alumnos con el conocimiento, en el sentido de orientar y guiar la actividad constructiva de sus alumnos, proporcionándoles una ayuda ajustada y pertinente a su nivel de competencia. (“Estrategias Docentes para un Aprendizaje Significativo”, 1999).

4to. Ofreciendo la oportunidad a los alumnos y alumnas de prácticar y aplicar el aprendizaje (el que permite hacer, enseña), mediante la realización del trabajo cooperativo y colectivo.

5to. Promoviendo el aprendizaje significativo a través del desarrollo de contenidos pertinentes (de acuerdo con Díaz Barriga y Gerardo Hernández) “La finalidad de los procesos de intervención educativa es enseñar a pensar y actuar sobre contenidos significativos y contextuados”.

Un/a maestro/a capaz es el que permite que sus estudiantes desarrollen al máximo sus competencias, creando situaciones y contexto donde éstos se vean en la necesidad de: analizar y buscar alternativas de solución a problemas del diario vivir, o sea, prepararlos por la vida; no para la muerte.

En virtud de lo antes expuesto, el o la docente debe planificar tomando en cuenta la diversidad, respetando los ritmos de aprendizaje de cada uno de sus alumnos /as.

El docente como orientador y guía del proceso pedagógico tiene que estar a la vanguardia de los tiempos y las innovaciones, implementando y creando estrategias que les permitan viabilizar su práctica de aula.

La autora es maestra de la escuela Filomena Gómez, licenciada en Filosofía y Letras con Post-grado en Lingüística aplicada a la enseñanza de la lengua.

CAPSULAS DE LA HISTORIA MUNICIPAL DE SFM

Lectura para Reflexionar

Macorís Por Dentro

Reclamos del Pueblo

¿Cómo mejorar las prácticas pedagógicas?

Consumo de alcohol en los adolescentes

Dinero privado en SFM

Monumento al dominicano ausente

Modas y algo más

Only for those who speak English

Recorriendo La Ciudad

Solo Para Hispanos