|
|
|||||
|
Necesaria nueva proclama Por Lic. Silvestre Abréu Gómez Para constituir una nueva República, digna y respetable, se impone sin pérdida de tiempo una segunda independencia, ya no del pueblo haitiano, que es nuestro hermano, sino del Imperialismo Norteamericano, el cual es una réplica del Imperio Romano del pasado, cuyos emperadores haciéndose llamar señores se embriagaron y se prostituyeron con el producto del sudor y la sangre de su pueblo y de los que conquistaron mediante la fuerza bruta, porque eran paganos que adoraron sólo al dios del dinero, el poder y los placeres terrenales, semejantes a los magnates de hoy, mientras nosotros vemos impotentes todos los días a muchos conciudadanos caminar por las calles envueltos en la miseria, afectados de enfermedades terminales o discapacidades que pueden superarse o aliviarse con una milésima parte de lo que éstos sinvergüenzas malgastan para al final pedir una misa que sotaneros comprados les ofrecen, quienes se comportan semejantes a los fariseos y maestros de la ley que hicieron crucificar a Cristo en el madero. Esta acción patriótica liberadora de la esclavitud secular que tiene al borde de la muerte al 70% del país y de los pueblos pobres del mundo, no puede tardar más ni ser dejada en las manos de los partidos tradicionales, a los cuales yo les doy el nombre de: Partido Revolucionario de la Liberación Reformista, dividido en la forma de dos polos diabólicos vestidos de santos, con el propósito de seguir engañando al pueblo que le usurpan los derechos de: alimentarse, educarse, curarse de sus enfermedades, tener empleos seguros, viviendas estables, recreación, etc., debido al manejo fraudulento de por lo menos RD$800 mil millones de pesos, de los cuales más de la mitad están en los bolsillos del grupo conocido como delincuentes de cuello blanco. Por éstas y otras razones no menos poderosas, estamos compelidos a desempolvar y sacar de los rincones del olvido el ideario de Juan Pablo Duarte y desenvainar la espada libertaria de sus compañeros para iniciar el combate contra las ideas retrógradas, crueles e inhumanas de estos portadores del sofismo y el escepticismo hasta matarla, para que no sigan torpedeando el derecho que tiene este país a buscar su libertad y auto determinación, como lo vienen haciendo los líderes de los países de América del Sur, al ir retirando del camino continental las piedras calizas del edificio capitalista que se derrumba ante la mirada espantosa y miedosa de sus serviles, quienes tendrán que dar cuenta de sus actos vandálicos. Este modelo imperialista se sumerge en el mar de las lágrimas del desprestigio moral, porque lleva consigo la deuda más grande del Universo, la condena de la Corte Internacional de Justicia, por las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos y la fabricación y uso de armas de destrucción masiva; mientras el modelo Socialista emerge de las aguas mansas del humanismo cristiano, que busca por amor fraterno el bienestar espiritual y material de la humanidad, a través de la justa distribución de las riquezas, conforme a la necesidad y la capacidad e cada cual, en el marco de un régimen de democracia participativa, en el que no existe ni se admite la emplotación del hombre por el hombre, permitiéndonos de esta manera salir de la penumbra dictatorial de la clase explotadora a la luz de la libertad, conducidos por el Socialismo.
|
La Convención todo lo derrumbó |