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La Política y los Políticos versus Los Partidos Por Dr. Ysócrates Andrés Peña Reyes Desde que instauramos el régimen democrático por el que nos regimos, en nuestra nación ha predominado dirigencias y estructuras políticas que han adolecidos de la preparación, los conceptos y de la técnica de planificación para propulsar el desarrollo institucional y el bienestar integral de todos los dominicanos. Para subsanar estos males se requiere de estructuras políticas renovadas y mo-dernas que beneficien la sociedad dominicana sin privilegio a ninguna clase o sector o grupo social, además, que tengan la capacidad de encarar con eficacia la co-rrupción y la improvisación que por casi dos siglos han afectado el sistema político actual y las instituciones en que se soporta. Asimismo urgimos que los sectores gobernantes junto con los dirigentes y miembros de los partidos se involucren con humildad en un proceso de autocrítica y transformador, a fin de lograr un cambio de mentalidad en la forma de gobernar y de hacer vida política, para lograr convertir a nuestras entidades políticas y con ellas a los estamentos del Estado en verdaderos instrumentos al servicio del progreso social, para así conquistar por lo menos parte de los logros y fortaleza institucional que han alcanzado los países desarrollados en sus esfuerzos por poner en práctica una política ideal. No podemos seguir por el rumbo equi-vocado que hemos tomado, por tanto lo idóneo y justo es que se dé paso a una real transición generacional y a la transformación de nuestras entidades para motorizar los cambios que necesitamos para cons-truir una nueva sociedad donde primen los auténticos valores y el verdadero bienestar integral a que aspira toda sociedad al momento de verse bajo el poder de gobernantes y autoridades electas democráticamente. Necesitamos pues que nuestros políticos y partidos sean reales promotores del desarrollo, que los mismos se impregnen del genio creador y el talento para cumplir las promesas electorales erradicando para siempre la creación de falsas expectativas; además que con el poder que se les otorga sepan inculcar en la sociedad un sentimiento de confianza y de esperanza que vaya de la mano con el progreso común utilizando las oportunidades de cambio brindadas por el poder para la conquista de las transformaciones que ameritan las familias y la sociedad dominicana. El autor es Abogado y Politólogo, Director General Consejo Regional de Desarrollo, Inc. ( CRD). |
Institucionalidad y Delincuencia Marco Legal de la Orientación Educativa y Psicológica en la República Dominican |