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Elecciones cada año Por Lic. Francisco Taveras Ortiz Esperar dos años para la celebración de elecciones es demasiado tiempo, porque significa que las grandes masas hambreadas, humilladas, analfabetas y burladas y otros un poco más avisados tienen que esperar un lapso de tiempo demasiado largo (24 meses) para que la clase política los tome en cuenta. Debiera celebrarse primero las elecciones presidenciales, al año la de los senadores, al siguiente la de diputados y el próximo año la de síndicos y regidores. El país estará sometido a un permenente strees colectivo, bullicios, caravaneos, vocinglería, bandereos, estridente música de mal gusto, compra y venta de dirigentes políticos, transfuguismos; pero esa masa olvidada se beneficiaría, por tantos los besos, abrazos, visitas a los hospitales, hogares, entrega de fundas de comida, papas, fundas de cemento, hojas de zinc, madera, varillas, blocks, recetas médicas, cirugías, huevos, canastillas a parturientas, motores, sobre con dinero (dinero del erario público generalmente), equipos de baseball, botellitas de agua, ron, llegarían a las grandes masas que solo se piensa en ellas en elecciones como los pavos en Navidad. Serían muchos los caminos vecinales, capi-llas, escuelitas, canchas deportivas, clubes barriales o rurales, pavimentación de calles, iglesias, pozos tubulares, casitas que se construi-rían porque los dirigentes políticos en vez de ir hacer contacto con la comunidad cada dos años, tienen que bajar a ellas cada año; y si el pobre y las comunidades alejadas del bullicio urbano no consiguen algo en tiempo de elecciones, no lo consiguen en otros tiempos y los impuestos que pagan van a otro lugar. Los elegidos tienen que realizar un gran desprendimiento para parecer graciosos y una preocupación por hacer algo, porque dentro de un año serán medidos de nuevo junto al partido que los postuló. Los que seguimos el proceso a través de los medios de comunicación tendremos más en qué entretenernos, habrían más Comisiones de Asistencia Electoral (CAE) o como se le llame, el embajador de Estados Unidos estará más activo tutelando el proceso. La Junta Central Electoral o dirige el certamen como indica la ley o los jueces se retiran, no cobran, y el trabajo electoral lo realiza la comisión, que se supone es un trabajo voluntario y el país tiene ahí un ahorro económico. La dirección de los tres partidos tradicionales tiene que sincerarse con la población y no estafarla con promesas que saben no van a cumplir, mientras pactan con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para aplicarle más recetas de constreñimiento económico y pedirle que se ajusten un poco más los pantalones y tengan paciencia; siendo así, ¿por qué esperar dos largos años para la celebración de elecciones? Lic. Francisco Taveras Ortiz |
Las Madres Dominicanas versus la Sociedad y el Estado Gracias San Francisco de Macorís y Adiós Lengua, pensamiento, educación básica y programa de nivelación |