Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 442,
Edición 1
de junio del 2006, Rep. Dom.

Iglesia Abierta
“Del Evangelio de Judas al Código Da Vinci”

P. Isaac García

El impacto de estos dos escritos a nivel mundial es indudable. Últimamente han sido los que mayor atención han acaparado tanto de cristianos como de no cristianos. Veamos por separado los documentos que nos ocupan.

1.- Evangelio de Judas. Es un antiguo texto manuscrito encontrado en Egipto en 1970, que se replantea el papel del apóstol Judas Iscariotes en los últimos días de Jesús. Este manuscrito es una copia de un texto griego del siglo II y que en el siglo IV fue traducido al Copto, que era la lengua más usada por los cristianos egipcios a partir del siglo III. Es uno de los tantos textos que aparecieron en la Iglesia a partir del siglo II, sin embargo, los libros que componen el canon de la Biblia se escriben todos hasta finales del siglo I d.C., cuando se cierra la revelación del Señor. Los que aparecen a partir de esa fecha y que quieren relatar una historia bíblica o algún texto amparado en algún personaje de la Biblia, son llamados “apócrifos”, es decir, no auténticos, falsos. El Evangelio de Judas, igual que muchos otros, como El Evangelio de Tomás, El Proto Evangelio de Santiago, etc, son apócrifos. El texto atribuido a Judas se encuentra en un códice de 66 páginas, más de un tercio del cual es ilegible, y que contiene otras tres obras. Dos de ellas (el Primer Apocalipsis de Santiago, y la Epístola a Felipe, atribuida a San Pedro) son obras gnósticas ya conocidas por los hallazgos de Nag Hammadi (1945). La tercera es un fragmento de un texto desconocido, titulado provisionalmente Libro de Alógenes. El papiro se encuentra sumamente deteriorado: algunas partes del texto se han perdido y otras se conservan sólo fragmentariamente. Veintiséis de las 66 páginas corresponden al llamado “evangelio de Judas”.

Según el texto que nos ocupa, Judas actuó siguiendo los designios de Jesús y, lejos de ser un traidor que lo entregó a los romanos, fue un artífice del cumplimiento de los planes divinos, que precisaban del sacrificio y muerte del hijo de Dios. Con ello se quiere quitar la responsabilidad a Judas de su acto libre para entregar a Jesús a las autoridades judías. La Iglesia niega tal idea y afirma que él fue un hombre creado con el atributo de la libertad. No nació con el sello de una condena fatal. Judas usó su libertad para entregar a Jesús.

Fue tan libre que aunque había cometido un pecado a la misma altura que el de Pedro (él lo entregó (Mt 26,47-48) y Pedro lo negó (Mt 26,69-75) el final fue muy distinto: él se ahorcó (Mt 27,5 y Hech 1,18); Pedro, eligió llorar su pecado (Mt 26,75) y en manos de Pedro dejó Jesús su Iglesia (Mt 16,18).
¿Qué decir al respecto del Evangelio de Judas?

1 Es un escrito mal llamado Evangelio de Judas, fruto de la imaginación del autor que no tiene ningún testimonio que lo avale.

2. Se aparta de lo que dicen los auténticos Evangelios canónicos y los escritos del NT.

3. En los auténticos Evangelios reconocidos por la Iglesia hay un testimonio unánime: la traición de Judas, su arrepentimiento y su trágica muerte.

4. El escrito data de 100 años después de la muerte de Judas.

5.No tenemos motivos serios para pensar que Judas siguió vivo y más aún, que escribió un supuesto evangelio.

6. No existen más escritos ni referencias en otros textos, ya sean sagrados o de la literatura antigua, por ejemplo de Flavio Josefo, que avalen la idea de que Jesús convinió, acordó o pidió a Judas Iscariote que lo traicione o entregue a los Romanos, para que Él pueda liberar su espíritu del cuerpo mediante la muerte, para que las Escrituras Sagradas de esta manera se cumplan mediante dicha petición.

7. No es un documento cristiano, sino gnóstico, rechazado desde los primeros siglos por los cristianos por contradecir la fe cristiana.

8. Su valor es únicamente histórico por ofrecer detalles del gnosticismo del siglo II.

9. No representa ningún desafío para el cristianismo ya que no ofrece ningún elemento de importancia sobre los conocimientos de Jesús y de la comunidad de los Apóstoles.

10. Este es un documento conocido anteriormente y utilizado ahora de modo sensacionalista como una gran novedad. Simplemente el gran boom de este escrito radica en su publicidad.

Continuará...

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