Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 444,
Edición 1
de julio del 2006, Rep. Dom.

Héroes y mártires francomacorisanos de 1965

Tatan Chepe Sánchez Frank Sosa Jimmy Vargas
Sostene Peña Tatan Chepe Sánchez Frank Sosa Jimmy Vargas
José Carañao Nelson Duarte Rafael Ballardo Abrahamsito
José Carañao Nelson Duarte Rafael Ballardo Abrahamsito

Por Emilio Brea

Un informe de menos de 20 páginas se guarda en los archivos de la OEA. Esta desclasificado para que se pueda tener acceso a él por lo que pudimos consultarlo en 1999, permitiéndonos una remisión a los recuerdos callejeros del San Francisco de Macoris de hace 41 años.

En apenas 128 palabras, el "General de División" ecuatoriano Telmo O. Vargas ofrece una distorsionada y suavizada versión de los sucesos que matizaron el intento de alzamiento urbano en la ciudad heroica cibaeña, en la única que se dieron pasos para emular la epopeya que se vivía en el histórico Santo Domingo.

El informe de marras se presenta al Consejo de Delegados de la Junta Interamericana de Defensa, bajo el Apéndice 4, del Acta de la Sesión 439, señalada como "permanente", y en su cuarta reunión del 16 de julio de 1965. Identifica lo que para la OEA era "la crisis de la República Dominicana".

El informe tiene dos partes de seis puntos: La Parte A tiene una Introdución (punto 1), Aspectos geográficos (punto 2) y Situación General (punto 3). Aqui se presenta la "Evolución de la Situación" con dos llamados, uno sobre la "situación existente en vísperas de la desmilitarización del área del Palacio"; y el otro sobre el "Desarrollo de la situación hasta el 6 de julio de 1965". Hasta allí discurren las primeras 9 páginas.

La décima presenta un resumen muy apretado de lo que identifica como "Situación General en el Interior del País" (punto 4), la página once describe la "Situación de los Bandos" (punto 5) y la 12 aborda el tema de la Situación de la Fuerza Interamericana de Paz y su Proceso de Integración" (punto 6).

La parte B tiene las "Apreciaciones Generales de Interés para la JID" (página 15), hay una página 16 con las "Preguntas y Respuestas" y cinco (5) anexos:

-A- "Status del Palacio Nacional";

-B- "Tiroteo Contra la Fuerza Interamericana de Paz desde la Zona de Caamaño" (sic);

-C- "Zona de Seguridad y Dispositivo";

-D- "Organizagramas; y

-E- "Reglamento de la Fuerza Interamericana de Paz".

La página diez mueve a sospechas porque se puede olfatear la manipulación. Hay mucha gente que estuvo presente en San Francisco de Macorís ese 24 de junio de 1965 y mucha gente fue participante activa de una y otra parte en las escaramuzas que se produjeron por dos o tres días. Lean lo que presentó el General de División Vargas:

"En San Francisco de Macorís: en la madrugada del 24 de junio un cuartel del Ejercito y de la Policía Nacional fueron objeto de un ataque armado por parte de un numeroso grupo de revolucionarios extremistas, en su mayor parte de la Agrupación Movimiento Popular 14 de Junio, algunos de los cuales identificados como procedentes de la Ciudad Nueva en Santo Domingo. El Ejército y la Policía que conocían del complot develó el golpe revolucionario fácilmente, produciéndose diez y seis bajas de los asaltantes y una del Ejército. A consecuencia del levantamiento del 24 de junio, la ciudad vivía en estado de sitio, con toque de queda durante la noche y durante el día los moradores se abstenían de salir y verificar comentarios en público por temor a la represión". (sic) La cita es íntegra y respeta toda la redacción.

Llama la atención algunos aspectos de este informe.

Que el Ejército y la Policía conocieran de antemano el complot y que sin embargo hubiera sido necesario aniquilar a diez y seis "asaltantes" y hasta cayera un soldado regular, no obstante la facilidad del develamiento del complot. Pero por "asaltantes" se tiene a los que reclamaban el respeto por la soberanía, asaltada por invasores que apoyaban a los que asaltaron la constitución en 1963.

Las últimas cuatro líneas permiten tener una idea de la desinformación de este informe. Reconoce el General Vargas que hubo medidas extremas (estado de sitio, toque de queda y represión) no obstante la "facilidad" con que fue develado el complot. Siempre se ha dicho que el movimiento fue infiltrado y/o que hubo indiscreción producto de la euforia juvenil que nutría el grupo.

No menciona el General de División que hubo represión por muchos días aunque reconoce que hubo extremnas medidas de represión, y vale preguntarse: ¿Quiénes reprimían? Pues los que develaron el complot, vale decir el Ejército y la Policía.

Dicen que uno fue sorprendido conduciendo un carro mientras paseaba en torno al parque central y al que no le bajaban los vidrios porque las puertas estaban llenas de pertrechos de guerra y que por allí se desencadenó la persecusión. Los muertos eran lanzados en la puerta del cementerio y algunos tenían visibles señales de torturas. Dicen que a otro lo lanzaron envuelto en alámbres de púas y cuesta abajo en las laderas traseras de la fortaleza, y que le dispararon con una metralladora de alto calibre hasta que su cuerpo llegó al río Jaya.

Que otro no opuso resistencia, estando armado, y como quiera lo fusilaron in situ al apresarlo dentro de una vivienda. Recuerdo un joven panadero al que le decíamos "Tita", que laboraba al lado de donde yo vivía en la 24 de septiembre, estando sentado en el parquecito al lado de la fortaleza, le preguntó ingenuamente a un soldado -que resultó muy perpicaz- que cuántos efectivos eran los que habían llegado desde Santiago. Imposible saber quién fue testigo, pero se supo que el soldado le dijo "ven para que le preguntes al coronel" y ya jamás lo vieron con vida... Quizas él es uno de tres que no concilian en la macabra contabilidad luctuosa del grupo reconocido por la historia.

Flerida, la audaz "mujer de tío Milito", fue hasta la puerta principal del cementerio al saber que estaban lanzando allí los cuerpos sin vida de los apresados y fusilados. Los vio amontonados sin poder reconocer a ninguno. Hasta corrió la voz de una identificación equivocada (Bayardo por "Carita Rara").

Y es muy probable que como empieza el informe sea una mentira justificatoria. No hubo ataque a ningún cuartel del ejército y la policía. Sencillamente la noche antes del 24 salieron a apresar los conjurados porque habian sido infiltrados y denunciados. La casa donde yo vivía guardaba algunas de esas armas antitanques que nunca vi y que supuestamente fue a buscar Pepe Rivas, aún de madrugada, cuando todo se había descubierto. Otras incidencias que nos atañen mas de cerca, preferimos guardarlas como homenaje al silencio de los ejecutados.

No cuenta el informe los vuelos rasantes de los aviones atemorizando a la ciudadanía. Los que buscamos refugio en la vecindad, acogiéndonos en casas de mampostería con techos de zinc, creíamos estar mejor protegidos que por las paredes de las sencillas viviendas de tablas de palma donde vivíamos. Dormir por dos noches, en franca comunidad y sin alternativas, en donde se pudiera, beneficiándonos de la hospitalidad de gente desinteresada y solidaria, comiendo por igual, usando los servicios sanitarios en precarias condiciones, con todo y lo que supone la gran carga emocional de esos momentos, fue una experiencia muy dificil de contar.

Tampoco narra nada del apoyo de los invasores de la denominada "Fuerza Interamericana de Paz", la tristemente célebre FIP, a los regulares del ejército y la policía. Nosotros vivíamos muy cerca de la fortaleza y hubo quienes pudieron ver la entrada de camiones trasladando soldados muertos. Sin embargo el informe solo anota una baja por los regulares. Errores hubo a granel. Imaginen que se perdió tiempo tiroteando durante las horas de la mañana del 24, a un comerciante (Graciano) sindicado con los golpistas que vivía muy cerca del barrio donde discurría mi juventud.

San Francisco de Macorís quedó marcado una vez más y no solamente por tantas pérdidas luctuosas sino por la actitud de los militares que ocupaban la ciudad y se paseaban atemorizando, ingiriendo alcohol en un reconocido restaurante chino (El Central), disfrutando de la camaradería de gente que se ofreció hasta para cuitas amorosas, andando con el desparpajo de saberse criminal intocable, enseñorándose como semidioses criollos a la mejor usanza trujillista... y era precisamente eso lo que había ocurrido, el trujillismo que no reaccionó en el Cibao cuando ajusticiaron al sátrapa, había resucitado en el 65.

Loor a los inmortales del 65, a los héroes y mártires:

Nelson Duarte; Frank Sosa; Chepe Sánchez; Abrahamcito y Jimmy Vargas; Jose "Carañao" (¿?); Tatán (¿?); Sostenes Peña Jáquez, Rafael Ballardo; Baldemiro Castro; Pacito Polanco y Ramiro Lozada. Y a los desconocidos, arrestados e inmolados por la barbarie remanente del trujillismo...

¡¡¡ NUNCA LES
OLVIDAREMOS !!!

Una gran obra social

Modas y algo más

Orígenes de las fiestas patronales de Santa Ana

Héroes y mártires francomacorisanos de 1965

RECLAMOS DEL PUEBLO

JUDIBREVES

Macorís por Dentro

CAPSULAS DE LA HISTORIA MUNICIPAL DE SAN FRANCISCO DE MACORIS

Inmigración al día

¡Ojo! tenemos que estar chivos

CARTAS A EL JAYA