Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 445,
Edición 2
de julio del 2006, Rep. Dom.

¡Ojo! tenemos que estar chivos

Luis J. Báez del R. CDP
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Como pretenden curas e indocumentados haitianos, algunos renegados dominicanos, la misa dominicana en creol, primero, se trata de un asunto cultural muy profundo, una es la cultura hispánica heredada por las colonias de España, el país fue una de ellas, otra la cultura francesa con relación a sus antiguas colonias. Haití fue una de ellas, pero también y en el caso haitiano, suis generis, hay que hablar de la cultura africana; en una, la República Dominicana, el idioma oficial es el español o castellano, hábitos, costumbres y tradiciones asimiladas ancestralmente de España; en la otra. Haití, el idioma oficial es el francés y religión es el vudú, de raíces agricanas, como folklore, costumbres y tradiciones que se montan históricamente al tráfico de esclavos africanos y asentamientos humanos en la que fue una de las más prósperas colonias francesas.

En Estados Unidos, pongo el ejemplo por ser la nación donde se confunden y abrazan internacionalmente todas las razas y pueblos en busca del supuesto “sueño americano”, el que ingresa a su territorio, legal o ilegalmente, lo primero que tiene que hacer es adaptarse a un medio hostil por las dificultades, aprender el idioma y sobre todo aceptar las condiciones y reglas de juego, que como es natural, impone el sistema a todo aquel que llega a su territorio con fines de residir o adquirir la ciudadanía norteamericana.

Después de este ejemplo que se corresponde con la realidad norteamericana e inmigrantes, puedo decir, que si los dominicanos nos respetamos a sí mismos y queremos que se respeten nuestras leyes, no podemos permitir a nadie, a ningún intruso, la imposición de condiciones y reglas, porque con ello están violando nuestra autonomía como Nación, por tanto, soberanía, adquirida con la proclamación de la Independencia.

¡Ojo!, mucho cuidado, tenemos que estar chivos, o broncos, en término llano, como se expresa en el argot popular, pues ambos hechos responden a condicionantes, a una sola o misma realidad, esos religiosos, a los que se suman también algunos pastores evangélicos; como Judas pagados en dólares o euros, están trabajando activamente y a tiempo completo, por todos los medios disponibles, posibles e imposibles, chantajes, presiones, intimidaciones, subterfugios y confusión para salirse definitivamente con la suya, que es hacer de República Dominicana una extensión territorial de Haití, otra dominación, esta vez con características distintas por los tiempos, con el hombre de fronteras abiertas o globalización de fronteras, y de esa manera justificar ante sus mandantes internacionales su activismo, trabajo y emolumentos por sus servicios, que no son otros que delitos de traición a la Patria.

Parecemos, por la actitud que exhibimos ante la ocurrencia y curso de los acontecimientos, estar bajo los efectos de somníferos, o que nos hayan pasado deliberadamente un borrador por el cerebro para perder la memoria histórica, lo cual no es invención, sino que es parte de un plan maestro de nuestros enemigos externos, a veces debilidades de nuestra propia idiosincracia, y no hemos llegado todavía a convencernos, a tener conciencia del peligro, y cuando querramos hacerlo vamos a quedar atrapados en un vacío sin defensa, víctimas del odio y la violencia de nuestros vecinos, que ya ha tenido sus manifestaciones en determinados momentos y lugares del país, lo que significa que no es un juego, sino una realidad.

Despertemos justamente ahora, mañana podemos ser víctimas y esclavos.

RECLAMOS DEL PUEBLO

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Nuestro Parque huérfano

Inmigración al día

¡Ojo! tenemos que estar chivos

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