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Hombre mata suegra, hiere esposo y secuestra mujer
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| Emeterio Corporán |
Felix Ant. Rivas, matador |
Lic. Orlando Justo, fiscal de Villa Riva |
Pedro Fernández
VILLA RIVA.- La ingenuidad de una muchacha de un campo de aquí abrió las puertas a la tragedia de una familia de este municipio cuya cabeza hoy lamenta la partida de su pareja, asesinada de un balazo en la cabeza por un atracador que cambió su nombre tratando de evadir la persecución policial.
Todo comenzó cuando Pedro Antonio Rivas Reynoso, (El Primo), de 46 años nativo de Salcedo, quien en principio se identificó como Félix Antonio García Rivas, tratando de evadir a los investigadores que le perseguían por el atraco perpetrado por él a la sucursal del Banco Popular de San Pedro de Macorís aprovechándose de su condición de vigilante de la institución de referencia, se presentó en la comunidad de Guaraguao haciendo ostentación de dinero producto del atraco que le reporto un millón y medio de pesos.
Esa ostentación y las informaciones que este les proporcionó en el sentido de que era hacendado soltero y sin compromiso, residente en la sección Badesa de Cotui; deslumbró a los padres de crianza de la jovencita Raisa Minelis Castillo, de apenas 18 años, quienes permitieron el inicio de una relación amorosa entre ambos, desconociendo que esto le costaría la vida a la esposa de Emeterio Corporan Morel, Elvira Serrano Maria, de 58 años y heridas emocionales que nunca cicatrizarán.
Los maltratos físicos que propinaba El Primo a la jovencita Raisa provocaron la reacción de los padres de crianza de la muchacha, por lo que le enviaron un mensaje pidiéndole que regresara a su casa de Los Guaraguaos. Ella cumplió el requerimiento de inmediato.
Cuando todo parecía retornar a la normalidad en la vivienda de la familia Corporán-Serrano, el miércoles 26 de julio en estado de embriaguez y con una actitud extraña, según Emeterio Corporan, El Primo se presentó a la comunidad de Guaraguao demandando la entrega de su mujer a lo que ella se negaba al igual que sus padres que veían un peligro de muerte si la jovencita regresaba con el supuesto hacendado, de quien posteriormente se determino que tiene su mujer en la ciudad de Cotui.
Pese a su insistencia, los padres de crianza de Raisa mantuvieron su postura de no entregársela por lo que El Primo, en un arranque de ira, sacó una pistola calibre 9 milímetros que portaba con permiso legal y encañonó a Emeterio quien intentó enfrentar la agresión pero recibió a cambio un balazo en el lado derecho del pecho que estuvo a punto de costarle la vida.
Al ver su esposo tirado en el piso sangrando, la señora Elvira Serrano Maria trató de ayudarlo, momento que aprovechó El Primo, para dispararle en la cabeza causándole la muerte instantáneamente.
Tras cometer el asesinato de su suegra, El Primo emprendió la huida llevándose su mujer a punta de pistola y penetró a la tienda Novedades Espinal en la comunidad de La Reforma donde se apertrechó amenazando con matarla y retuvo a otras personas como rehenes.
Luego de más de 20 horas de negociaciones entre las autoridades judiciales y militares que rodearon la referida tienda, en una acción donde estuvo a punto de ser ultimado el licenciado Eduardo Lora procurador adjunto que mediaba entre militares y el homicida, quien posteriormente se entregó al fiscalizador de Villa Riva, licenciado Orlando Justo Santos.
El ex vigilante privado autor del hecho que conmovió a los residentes en Guaraguao, definieron a la familia envuelta en la tragedia como ejemplar.
En principio El Primo dijo a los investigadores que había cometido el hecho bajo los efectos del alcohol y que no recordaba nada, pero posteriormente, cuando salió a relucir su verdadera identidad, producto de las pesquisas que realizaron oficiales de Investigaciones Criminales del Comando Nordeste encabezado por el jefe de la plaza, general Tomás Holguin La Paz, admitió la comisión del hecho y dijo que lo había cometido por celos.
Fue sometido a la justicia, uno de cuyos jueces dictó un año de prisión como medida de coerción.
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