Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 447,
Edición 2
de agosto del 2006, Rep. Dom.

Sobre el tratado de libre comercio

Por: Julián Ulerio

Observando lo que pasa en nuestras calles y campos, hemos notado con mucho pesar, que un número considerable de jóvenes, no estudia ni trabaja; tampoco está interesado en procurar hacerlo. Ellos cifran sus esperanzas en un futuro viaje a Estados Unidos o Europa. El sueño fantasmagórico de este viaje, ocupa la totalidad de sus mentales imágenes, las que se desvanecen al enfrentar la realidad de aquellas complejas urbes.

Allí la multifacética expresión psico-urbana, los desafía con su dramática envestida, y quedan los sueños reducidos a conocidas miserias... Así puede estar pasando con las autoridades dominicanas y el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Centro América. Se está errando peligrosamente al pretender soñar con que este tratado vendrá a ser la varita mágica que solucione nuestros problemas.
Las consecuencias del mismo son imprescindibles y confusas, dado el desconocimiento por parte de los dominicanos de lo que este oculta en sus profundidades.

Los norteamericanos como nación de mayor poder económico, pero con urgencia de asegurar su hegemonía sobre cuantos países sea posible, debido a los efectos visibles de la pujanza de la economía asiática por un lado, por otro lado motivado por el debilitamiento de su propios recursos, por razones de los altos costos de la guerra actual con Iraq y otras posibles incursiones militares; así como la descomposición de su propia sociedad, han de procurar hacer juego de luces con sus espejos inteligentes, a fin de manejar desde otra impresión óptica la psicología social de las naciones dormidas.

Desde mi humilde percepción, no todo será negativo en la ejecución de este tratado.

Habrá movilidad de mercado en los cuales el país puede servir de puente. Se podrá apreciar cierta disminución en los precios de algunos artículos básicos. El sector turismo podrá ampliar su capacidad de vender servicios…pero lamentablemente el etcétera no es muy largo debido, tanto a nuestro muy bajo nivel de competitividad como a la poca educación existente para la asimilación y manejabilidad del T.L.C.

¿En qué lugar ubicaríamos a nuestros industriales, a los productores agrícolas, a los ganaderos?
*Este producto es más caro, pero es criollo*

¿Podría funcionar este slogan en el pueblo dominicano?

¿Qué será del pequeño productor y sus empleados?

¿Podrá la mayoría comprar y consumir, aun a precios inferiores?

¿Podrán las repletas embarcaciones, llenar el vació dejado por los desganados productores nacionales?

También decimos que las etcéteras de estas interrogantes si son bastantes extendidas.

Por lo que se hace necesaria una muy profunda reflexión y una revisión objetiva a sus ventajas y desventajas.

No queremos pecar de poco optimista, pero en el caso del DR-CAFTA, estamos jugando en condiciones desfavorables, y están las cartas en manos del contrario.

Irritante papeleo funerario

LA VIDA VERSUS LA MUERTE

Propuesta de solución real que puede el gobierno traer a SFM

¿Una nueva Junta Central Electoral?

RECLAMOS DEL PUEBLO

La Manada más grande del mundo: Un ejemplo de vida

Sobre el tratado de libre comercio

Only for those who speak English Social inequalities

El país que queremos

Éxito empresarial de SFM

Trastornos en el desarrollo de la escritura o Disgrafía

SOLO PARA HISPANOS

Inmigración al día

La Restauración; la respuesta a la traición santanista