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Comunicado público a medio ambiente, turismo y los moradores de Río San Juan Por Padre Leonardo Adamés Y hubo necesidad de que la población pacífica de Río San Juan se manifestara a piedra y fuego. Ocurrió el 2 de Agosto. Su protesta la provoca (llamémosla así) una indelicadeza gubernamental, por no llamarla por su nombre: Arbitrariedad y prepotencia. Los pueblos pueden ser y hacerse solidarios si se da el flujo claro de una comunicación sincera ¿qué le costaba a Medio Ambiente y Turismo comunicar a los moradores de Río San Juan el proyecto de embellecer y mejorar las playas de Puerto Plata y que para ello necesitaba llevar toneladas de arena carolina de la que adorna las playas del litoral que ha beneficiado tanto a un pueblo tradicionalmente olvidado y arbitrariamente mal tratado; un pueblo que debe su acelerado crecimiento (también mal manejado por las garras de la depredación ecológica) al favor de la naturaleza y belleza de su litoral? No le costaba más de dos horas invertidas en informar y educar al pueblo asegurándole, como defienden esas instituciones, y probándolo con los términos y análisis científicos que dicen tener, de que la operación en nada afectaría ni impactaría negativamente el sistema ecológico de la geografía municipal. Pero no. Las premisas gubernamentales han de ser las mismas de siempre. Las heredadas de Santana, Báez, Lilís, Trujillo y Balaguer: Tengo el poder y hago lo que me dé la gana con él. Ante esta violencia la reacción que se había de esperar es la del pataleo. Se pensaría que los moradores no se atreverían. Nunca se había dado reacción violenta entre los pobladores de Río San Juan. Y el municipio patalea sin que se le dé importancias a sus demandas. La lucha establecida en Río San Juan presenta grandes adversidades para sus moradores: I) Cuando debió ser el gobierno quien justificara con términos científicos y probados el no daño con aire prepotente demanda pruebas de los que sostengan que sí impacta negativamente al sistema ecológico del municipio. Pide pruebas a una población pobre y técnicamente desarmada. II) A la población le faltará recursos para pagar unos medios de comunicación social que si no hay lana no mueven sus cámaras, o que, politizados tratarán de ganar partidas para su banda politiquera. III) La falta de sentido de propiedad en una población que, a pesar de estar ubicada en unos de los polos turísticos más prometedores, no ha recibido ni recibe la educación que la lleve a desarrollar ese sentido sin tanto afán lucrativo. ¿Y cómo esperar que se eduque este sentido en medio del sistema imperante? Es que en la nación se ha promovido y se promueve un turismo marcado por el fatal principio de la competencia para las ganancias sin importar que el mercado turísticos acarree corrupción, inmoralidad y enfermedades como el SIDA. Son las características del turismo que, sin generalizar, se practica en gran medida por el norte de la isla. Esas adversidades envuelven cual niebla de terror a mi amado Río San Juan. Como ese pueblo, me quedo paralizado por la impotencia frente a tantas arbitrariedades históricas, tan graves como esta última, sufridas en este municipio desde su nacimiento. Suspiro con la idea de que esta arbitrariedad despierte en sus moradores el deseo grande de adquirir Identidad; de cultivar su sentido de propiedad; de desarrollar afán organizativo en pro del bien común (la solidaridad); de superar las insidias y miedos que paralizan el espíritu de rebeldía que ha de darse en todo pueblo aspirante a ser libre y mejor. Así la buena voluntad que palpite en el seno del municipio podría revertir los efectos morales y físicos de las arbitrariedades encausadas por la ambición y el poder dañar que caracteriza la politiquería de siempre.
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Comunicado público a medio ambiente, turismo y los moradores de Río San Juan LA LUCHA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS AÚN NO TERMINA A la luz de la Biblia Inmigración al día |