Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 454,
Edición 1 de diciembre del 2006, Rep. Dom.

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Muere pareja de esposos repentinamente el mismo día

Por Narciso Acevedo

EspososEn el mundo de los poetas cuando le escriben al amor, muchas veces establecen como demostración de profundos sentimientos palabras que penetran en nuestros corazones, pues ese amor es tan grande y sublime que prefieren hasta irse a la tumba unidos por siempre, o sencillamente que ni la muerte los separe; este fue el caso de los esposos Rafael Martínez Tejada y Julia Bonifacio Conce.

Se trata de una pareja que el día 30 de noviembre del l955 determinaron unir su vida para siempre pues sus sentimientos eran desbordantes de amor que lograron procrear 15 hijos que luego le entregaron 25 nietos, siguiendo así las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo cuando dice “Amaos y multiplicaos los unos a los otros”.

Con una gran vocación cristiana los esposos Martínez Tejada y Bonifacio Conce, lograron criar y desarrollar a sus hijos haciéndolos útiles a nuestra sociedad, pues se trataba de un matrimonio lleno de ternura, compresión, y sobre todo mucho amor.

Los hijos procreados en este ejemplo de unión matrimonial son: Antonio, Francisco, Miguel Ángel, María Teresa, Luis Rafael, Maritza, Delsy, Luis Enrique, Alberto de Jesús, Adalgiza Dania, Ydelsa Margarita, Wralis Merecedes, y Silvio Manuel Martínez Bonifacio.

El fin a una vida de unión matrimonial de 51 años, Rafael Martínez se encontraba internado en el hospital San Vicente de Paúl padeciendo problemas cardiovasculares desde hacía varios días, mientras que su esposa Julia Bonifacio Conce permanecía en su vivienda ubicada en la calle Billini #219 del sector Pueblo Nuevo.

Todo ocurrió cuando en horas de la mañana sonó el teléfono, doña Julia se sorprende y de repente se cae de la cama; sufrió un golpe en la cabeza, que obligó trasladarla de inmediato al hospital San Vicente de Paúl donde falleció minutos después, sin embargo desconocía que en ese mismo centro también había fallecido minutos antes su compañero de toda una vida.

Para esta familia fue una amarga sorpresa, pues repentinamente pierden a sus dos seres más queridos, una pareja que supo mantener en alto el Séptimo Mandamiento cristiano en estos tiempo tan difíciles para que las parejas permanezcan unidas en el amor y el gran compromiso que representa el sagrado vínculo del matrimonio.