Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 455,
Edición 2 de diciembre del 2006, Rep. Dom.

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Aún queda esperanza

Por el pastor: Marino Estrella R.

Se ha hecho tradición de los dominicanos definir con las doce campanadas y en algarabía, la despedida del año viejo, y el recibimiento del año nuevo.

Durante el cañonazo, como popularmente se le conoce, emana del corazón de la gente sentimientos diversos. Unos cantan, otros lloran, ríen, se lamentan, y una gran mayoría siente inseguridad y temor al tener que enfrentar el año que comienza.

Las malas noticias, tragedias, dificultad económica, enfermedades, la violencia, el desempleo, etc, sumados a los augurios de la gente, ocasionan serios trastornos en la mete de la población, llegando al extremo de perder la esperanza.

¿Qué está pasando?

¿Acaso no hay quién consuele?

¿Se ha mudado Dios de su trono?

Estimado amigo lector, es importante que usted entienda, que el destino de esta nación no está en la mano de un hombre, ni depende las estrategias de un gobernante., sino mas bien, en las manos misericordiosas y prodigiosas de Dios, y de la confianza que depositemos en él.

La Biblia dice que Dios no cambia. En él no hay mudanza ni sombra de variación.

El temor es el peor enemigo del hombre, y sólo lo contrarresta el amor de Dios cuando es derramado en nuestro corazón, por su Espíritu Santo.

(1Juan 4:18) declara que:

en el amor no hay temor, porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor de Dios, porque el perfecto amor echa fuera el temor.

Independientemente de todo presagio, la bondad de Dios se pone y se podrá de manifiesto una vez más a favor de República Dominicana, y en la medida en que el pueblo se vuelva a Dios, Dios se volverá a él.

El gobierno de Dios es permanente e inquebrantable.

El año 2007 puede ser de mucha gracia y prosperidad, para todos aquellos que ordenen su vida con Dios a través de Jesucristo, y pongan su confianza en él.

¿Cuál debe ser nuestra actitud delante de Dios respecto al año que termina? Debe ser: La de darle gracia, porque como lo declara la Biblia, Dios el Señor, cada día nos colma de beneficios.

Traigamos entonces ante él una ofrenda de gratitud por la gracia derramada sobre nuestro país. Y preparemos nuestros corazones para recibir el año nuevo. Con la esperanza de que el Dios que nos guardó durante el 2006, también manifiesta su misericordia en el 2007 porque él no cambia.

Aunque se hace necesario entender estimado lector, que debemos hacer ajustes en nuestra vida que contribuyan al bienestar de alma, de la familia, de la economía, etc, para que Dios se glorifique en nosotros, y se cumpla también en nosotros la promesa que Dios le hizo a Josué cuando dijo:

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

¡Felicidades y bendiciones!