Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 456,
Edición 1 de enero del 2007, Rep. Dom.

Noticias | Deportes | Artículos | Lectura | Clasificados | Editoriales | Ediciones Anteriores

La rivalidad entre narcotraficantes provoca muertes en SFM

Cruz Roja San Francisco
Así quedó el cuerpo sin vida de José Peralta Mirambeaux baleado por elementos hasta ahora desconocidos.

Por Pedro Fernández

La muerte reciente a tiros de uno de los mayores narcotraficantes de drogas en esta ciudad está ligada a la rivalidad entre grupos de narcotraficantes distribuidores de drogas que  mantienen enfrentamientos permanentes por el control del ilícito negocio de estupefacientes en diferentes puntos aquí.

La orgía de sangre se inició a finales del 2004 cuando bandas rivales utilizaron las calles del barrio Hermanas Mirabal para batirse a tiros, resultando heridos en esa oportunidad dos jóvenes conocidos como Nariz y Rafael, quienes no fueron llevados al hospital público,  sino atendidos en una casa del sector Los Chiripos donde alegadamente operaba un punto de distribución de drogas.

Posteriormente, en medio de una balacera atribuida por la dirección de Control de Drogas a Carlitos y Nariz, fueron detenidos Juan Carlos de Jesús Liberato, José Gilberto Maria Reynoso, Domingo Liriano Núñez y Manuel García Jiménez a quienes les fueron ocupadas 109 gramos de cocaina, una porción grande de marihuana, una balanza digital marca tanita, tijeras y fundas plásticas, así como productos químicos para diluir droga y varios casquillos para pistolas calibre 9 milímetro y revolver 38.

Dentro del ilícito negocio, matizado por las constantes denuncias sobre cobros de fuertes sumas de dinero en los puntos por parte de agentes policiales, han caído victimas circunstanciales un menor de 5 años que fue herido de un balazo en el ojo derecho que, aunque pudo sobrevivir a la herida, quedó sin visión, en un hecho ocurrido en la calle 17 del barrio San Martín.

Mientras eso ocurría en las zonas Norte y Sur, en Los Espinola los agentes anti narcóticos ocupaban marihuana, cocaína, crack, radios de comunicación y casqui-llos de armas automáticas.

La acción de la DNCD se produjo en la calle Miguel del barrio Espinola, en una casa abandonada, donde los residentes del lugar habían denunciado que operaba un punto de drogas donde se realizaban disparos constantemente.

Se dijo que a la llegada de los miembros del organismo antinarcóticos, fueron recibidos a tiros por varios hombres dos de los cuales fueron identificados como Lolo La Pila y José Coquito, quienes utilizaron fusiles y metra-lletas contra los agentes que respondieron disparando sus armas causando un ambiente tenso en el sector ubicado al oeste de aquí. Durante la refriega nadie resulto herido.

Intereses del ilícito negocio unieron a distribuidores de drogas en dos grupos que en su momento llegaron a liderar Fausto Santos Ramírez Álvarado Lora y Gustavo Paula, (La Greña), a quienes se les atribuyó en esa oportunidad provocar enfrentamientos que perseguían el dominio de determinadas areas del narcotráfico en esta ciudad y la region.

Los enfrentamientos alcanzaron su clímax cuando el 15 de Mayo del 2005, fue raptado Gustavo Paula, (La Greña), mientras se encontraba en el parque central de La Peña, donde se efectuaban las fiestas patronales de ese distrito municipal.

Posteriormente Paula fue ejecutado de un balazo en la frente, hecho por el cual fue condenado a 10 años Santos Ramírez Lora Alvarado.

Lora Alvarado, señalado por la señora Juana Paula Reyes, madre de Paula Grullón, como la persona que pago 200 mil pesos al capitán Jiménez Hernández para que ultimara su hijo.

La muerte de Gustavo (La Greña) hizo prometer a sus amigos que el crimen no quedaría impune y el 13 de Febrero Ramón Alfonso Antigua Taveras, (Neco), se encontró en el interior del baño de un popular lugar de diversión con José Peralta Mirambeaux (José Coquito), a quien hirió de tres balazos en el muslo derecho y el estómago provocando su internamiento en un centro de salud privado donde permaneció por espacio de dos semanas.

Finalmente José Coquito fue ejecutado de dos balazos en el cuello y su cuerpo abandonado en el interior de un carro Honda color azul oscuro, modelo 94, tejiéndose las más diversas especulaciones en torno a su asesinato, materializado, aparentemente, por personas de su confianza a juzgar por las informaciones obtenidas que dan cuenta que los ocupantes de un carro Honda color gris, estuvieron conversando con el hoy occiso antes de darle muerte.

Las especulaciones en torno a los hechos de sangre y el negocio de las drogas en esta ciudad, envuelven uniformes e insignias, con casos de apresamientos de narcotraficantes y su posterior libertad a cambio de dinero, en tanto la población asiste a una de las más espectaculares ola delincuencial producto del uso de estupefacientes de menores que optan por la comisión de robos y atracos para mantener el vicio.

Sin embargo, no solo las muertes de Gustavo (La Greña) y José (Coquito) matizan los enfrentamientos grupales, sino que se extienden a otros hechos ligados a los mismos, aunque no se ha podido aportar pruebas debido a la debilidad en el aspecto investigativo, en tanto, pese a la negativa oficial, el consumo de drogas sigue en aumento alcanzando todos los niveles sociales.