Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 461,
Edición 2 de marzo del 2007, Rep. Dom.

Noticias | Deportes | Artículos | Lectura | Clasificados | Editorial | Ediciones Anteriores

Yank Ml. Pérez

Yank

Yank Manuel Pérez

Como pasa el tiempo; hoy cumples 2 años de tu ausencia aquí en la tierra y para mi fue ayer.

Mi corazón aún sangra de dolor, de impotencia ante las autoridades de este pueblo. Pero le ruego a Dios que ellos no pasen por el dolor que nuestra familia aún pasa, por ese golpe fatal que nos dio la vida que es tan grande.

Yank, alzo mis ojos al cielo y le pido a Dios que te devuelva, que vuelvas a llamarme, buscarme, a darme se abrazo que solo tú sabías darme, y que aún siento. Al igual que tus besos. Yank como sangra mi alma, mi corazón con esta ausencia. Que no puedo aceptar.

Miro tu foto te contemplo y siento que me miras, que me hablas, pero cuando quiero tocarte tu no estás, cómo me haces falta mi loco, cómo te extraño.

Quiero gritarle a la vida el porqué de esta injusticia de llevarte a destiempo, si aún te quedaban muchos sueños, ilusiones, ganas de vivir, ganas de ver tu hija, de abrazarla, tocarla y mimarla. Cuando oigo tu hija decir Papi delante de tu foto se me abre el pecho de dolor, de rabia porque ese asesino llegó a tu vida, porque maldita la hora en que fuiste su amigo, maldita la tierra que parió ese asesino.

Yank, por favor habla con Dios y dile que te dé permiso para volver aquí; dile que te necesito, que te extraño, que muero por verte, tocarte, besarte, abrazarte; decirte que te quiero mi loco, que me haces muchísima falta, que no puedo olvidar cuánto me querías; cuando me llamabas para contarme todo lo que te pasaba al igual que yo, porque de tí nunca escuché decirme te lo dije, al contrario, siempre me decías puedes contar conmigo y hoy anhelo tus palabras, tus consejos.

Tu forma de escucharme y consolarme cuando me oías llorar, te quiero, te quiero, me haces falta mi loco, pero no puedo olvidarte ni un segundo porque eres parte importante en mi vivir.

Yank, quie Dios te premie con el mejor de los regalos la vida eterna, que tu luz, tu bondad y amor por los demás nos sirva para seguir tu ejemplo. Que tu sonrisa y luz sea mi sostén de cada día para seguir luchando porque se haga justicia, tu amor me hace más fuerte cada día, me hace indestructible, ante este mundo de injusticia que tu caso no sea uno de los tantos que se quedan sin justicia. Que Dios haga lo suyo, porque para él nada se queda sin resolver. Justicia para quien se lo merece, un hijo del pueblo de San Francisco de Macorís, joven ejemplar, laborioso, sin nada porque avergonzar a su pueblo y a su familia.

Te quiero mi loco, me haces muchísima falta, nunca te olvidaré, seguiré en pie de lucha ante la justicia de este pueblo.

Te amo,

Anuncia Pérez