Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 462,
Edición 1 de abril del 2007, Rep. Dom.

Noticias | Deportes | Artículos | Lectura | Clasificados | Editorial | Ediciones Anteriores

Al Filo de lo Etico

Refundemos la Nación

Por Silvestre Abréu

Al igual que Duarte y los suyos, llenos de virtudes y cualidades entre ellas: Transparencia, ética, moral, patriotismo, desprendimiento personal, vocación de servicios, deseos de justicia, libertad, etc. Decidieron constituir el movimiento patriótico político, conocido con el nombre de: “La Trinitaria”. Para vía las acciones de esta entidad, convertir la colonia de su época en una nación libre e independiente de toda potencia extrajera arancándosela con coraje de las manos al colonizador haitiano que la avasalló con su poder imperial.

Hoy nosotros, y no mañana, tenemos que poner de manifiesto esos atributos que nos impulsen a organizar el Partido, Frente o Movimiento Socialista. Por medio de cuyo instrumento de lucha alcancemos refundar la réplica colonial de ahora en una República Dominicana libre y soberana arrebatándosela con bravura al dominio de sus homólogos del presente, compuesto por la cúpula del: Partido Revolucionario de la Liberación Reformista, la oligarquía y las confesiones religiosas fariseas bendecidas, por el imperialismo norteamericano.

Tomada la dirección del país por este y otros instrumentos de luchas políticas del pueblo, que es el soberano; proclamemos una nueva constitución democrática participativa de profundo contenido humanista que estatuya entre otras las disposiciones siguientes:

Preservación de la soberanía territorial, marítima y aérea de la nación; eliminación del latifundio y el minifundio. Asignación del 20% del presupuesto anual a la producción agropecuaria a los fines de incorporar decenas de millones de tareas de tierra fértil que están ociosas en manos de particulares y del Estado, a esta actividad, para alimentar a la población que pasa hambre; y al tesoro nacional con recursos provenientes de la exportación del súper hábil productivo que esperan cientos de millones de personas residentes en los países del continente y más allá.

El 20% del mismo a la salud para asegurarle a la nación una vida saludable, y un 20% de este a la educación para sepultar de una vez y para siempre la ignorancia que tanto daño le causa al pueblo dominicano y parir la sabiduría que a de catapultarlo por la senda del desarrollo integral, material, intelectual y espiritual.

Este órgano de profundas raíces ideológicas y amplio contenido patriótico cabeza de la conducción de este proceso de desarrollo permanente, pasa a ser la estructura conductora de una administración pública transparente, capacitada, honrada y conciente de su vocación de servicios al pueblo del cual ha de recibir remuneraciones que les permitan vivir bien e inalcansable por las tentaciones de soborno y de deseos de corromperse para conseguir mejorar su calidad de vida.

Asimismo de esta nueva integraciónsocial surgirán las fuerzas armadas, policiales y de seguridad; compuestas por profesionales provenientes de las diversas ciencias sin vínculos con sectores de poderes que los induzcan a parcializarse con estos o con cualquier iniciativa que pueda apartarlos de su misión de protección de la nación, salvaguarda de la soberanía nacional, la prevención del delito y la persecución del crimen.

Solo así resucitaremos la esperanza y la fe perdida de nuestros congéneres que viven en la más profunda miseria en barrios marginados de nuestras ciudades y en los campos aislados con la que juegan los actuales gobernantes de la nación, sometida por ellos a la más salvajes políticas crueles que son las causas de: la prostitución, la corrupción, los asesinatos, la compraventa de sentencia, el narcotráfico, el tráfico de influencia y otros crímenes que luego salen a combatir con acciones similares a esta.

De esta forma sentiremos la satisfacción del deber cumplido al ver y saber que nuestro pueblo a salpado del puerto de la pobreza individual al de la riqueza colectiva mediante su integración al cultivo de la tierra, la ciencia y la cultura para obtener de estos recursos regalados por Dios todo lo necesario para vivir en paz, fraternidad y dignidad.

Lic. Silvestre Abréu
Autor responsable
Director Centro de Desarrollo Humano del Nordeste. Cristiano, político, abogado y dirigente comunitario