Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 463,
Edición 1 de abril del 2007, Rep. Dom.

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¿La Vida no vale nada?

La vida no vale nada, si ignoro que el asesino cogió por otro camino y prepara otra celada.

La vida no vale nada si se sorprende a otro hermano, cuando supo de ante mano lo que se le preparaba…

Pablo Milanes

¿Dónde está La Fidelidad?

Vivimos en una sociedad de cambios rápidos y profundos, más competitivos, más de mercado, donde casi todo es Light, hasta el amor; eso la hace menos humana, más distante, poco solidaria, oportunista, carente de afecto y en donde el amor como expresión de sentimientos, emoción, de solidaridad, de estar con alguien porque queremos y no estar con ese alguien porque lo necesitamos, se ha convertido en algo trivial, superficial, casi cotidiano. No es lo mismo decir ¨Te quiero porque te necesito a decir ¨Te necesito porque te quiero¨.

Existe una crisis profunda en los vínculos afectivos, cada día que pasa alguien pierde una relación afectiva, otros abandonan sus casas, muchedumbre de adolescentes escogen las calles como hábitad.

Hoy en día para muchos de lo que se trata es de vivir cada quien a su manera, con su propia rienda, luchando por su propio espacio, no importa quien está fuera, si padece de hambre, de frío, de soledad.

Nos encontramos con un mundo de economía de mercado, consumista por lo demás, desigual en las oportunidades, lo que lleva a fomentar el individualismo, el oportunismo y la cultura de lo fácil. La post modernidad les ha asesinado el ideal a muchas personas que han quedado huecos sin ideología, sin valores, sin solidaridad.

Vivimos en un país de economía emergente y queremos actuar, sentir, vivir y tener el modelo de gente de países desarrollados.

Como profesional de la conducta nos preocupa profundamente como el ser humano ha ido perdiendo, alejándose de tantos valores que deben estar presentes en nuestras vidas, que deben practicarse no importa el precio que tengamos que pagar aun sea con nuestra propia vida.

La vida no vale nada y muestra de ello es como en nuestro país, de manera particular en nuestro pueblo de San francisco de Macorís, el Macorís del Jaya este pueblo que ha librado tantas batallas, están ocurriendo tantos crímenes horrendos, que llenan de dolor, y vemos como muchas veces esos hechos quedan sin ser sancionados.

Actualmente vemos como existen tanto nuevos Pilatos que se lavan las manos, hablan de delincuencia, pero no logran limpiar sus almas del bochorno y la complicidad con el crimen.

De seguir así la humanidad marcha hacia su extinción, sus valores éticos y morales, su cultura de autodestrucción, no le permiten avanzar, donde nada sea más importante que la propia naturaleza humana, donde prime el amor, no el odio, el perdón, no la venganza, la solidaridad, no el engaño, la verdad, no la mentira.

A pesar de todo esto mantengamos la esperanza encendida.
No hay Victoria Permanente, Ni derrota para siempre.
Lic. Juan Tomás de la Cruz Reyes es Abogado- Psicólogo Clínico