Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 463,
Edición 1 de abril del 2007, Rep. Dom.

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UN ENCUENTRO CON DIOS MEDIANTE UN ACTO DE VOLUNTAD

Por el pastor: Marino Estrella R.

No siempre se tiene un enfoque real de las necesidades primarias de la vida.

Muchas son las personas que al establecer orden de prioridades sobre los recursos que han de sustentar sus vidas, se han inclinado con las fuerzas de todo su ser hacia lo material, o hacia otro propósito que en verdad nada tiene que ver con la superación de su vida espiritual. Sin embargo, al agotar todos sus esfuerzos y recursos para alcanzar sus propósitos, se dan cuenta que todavía hace falta algo más, pero que para lograr ese algo, tienen que cambiar de dirección.

(Lucas 19: 1-6,9) dice que:
Jesús iba pasando por la ciudad de Jericó. Y sucedió que un hombre llamado Zaqueo jefe de los publicanos y rico procuraba ver quién era Jesús, mas no podía a causa de su estatura pues la multitud se lo impedía.

Y corriendo delante, subió a un árbol para verle porque Jesús pasaría por allí.

Llegando Jesús aquel lugar, mirando hacia arriba le vió y le dijo: Zaqueo date prisa desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.

Estimado lector, abrirse paso por la vida y suplir sus demandas y necesidades no es cosa fácil.

Se necesita por tanto, conjugar una serie de elementos que nos permitan tener una visión clara acerca de lo que somos, y así saber lo que necesitamos. Vemos con frecuencia las caídas y desplomes de los hombres de éxito, cuando todo parecía estar bien, hasta nos preguntamos,

¿Qué ha pasado? Porque mucha fama, posesiones y fortuna había acumulado.

Al examinar detenidamente su vida notamos que todos sus esfuerzos fueron dirigidos para la superación del hombre material (el cuerpo), y nada hizo para reconstruir los valores del reino de Dios en su hombre interior (lo espiritual).

Ese fue el caso de Zaqueo, nuestro personaje bíblico.

Del cual dice la Biblia, que era jefe de los publicanos y rico. Osea, que, tenía posición social de cierta relevancia, aunque cuestionable, y también tenia riqueza.

Pero todo eso no satisfizo el vacío que había en su ser. Fue por ello que, tomó la decisión de tener un encuentro con Dios a través de Jesús, quien le dijo: Date prisa, y desciende, porque es necesario que “hoy” pose yo en tu casa.

Por mucho tiempo había posado en la vida y en la casa de Zaqueo el dinero, y la fama, sin llevar felicidad alguna, pero cuando Cristo llega todo cambió. Fue restaurada su vida y también su familia.

¿Desea usted estimado lector disfrutar junto a los suyos de los deleites del reino de Dios?

Solo tiene que descender, reconociendo las necesidades de su vida, la cual nada ni nadie puede llenar fuera de Jesús. El le ofrece hoy su ofrenda de gracia para salud y bienestar del alma y del cuerpo.

La fama y la riqueza de Zaqueo, no llenaron las expectativas en el interior de su vida, no habían producido ningún cambio importante, hasta el día en que decide acercarse a Cristo mediante un acto de voluntad.

Es que Cristo dijo que: La vida del hombre no consiste en la cantidad de bienes que éste posee, sino más bien, en temer a Dios y guardar sus mandamientos. (Lucas 12:15) (Eclesiastés 12:13).

Si necesita ayuda espiritual, llámenos al (809) 244-0836, con muchísimo gusto le atenderemos.

¡Dios le bendiga!