Residencial Argenis

Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 465,
Edición 2da. de mayo del 2007, Rep. Dom.

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AL FILO DE LO ETICO
La reelección, puerta de entrada a la dictadura

Durante el curso de la historia del país, hasta hoy, los inquilinos del Palacio Nacional que han optado por la continuidad en sus funciones como jefe de Estado, han terminado y terminan en déspotas y tiranos disfrazados de demócratas para sus correligionarios y en dictadores para el pueblo, al que le imponen cargas impositivas insoportables, creando una macrocefalia económica capitalina, que concentra el 80% de los ingresos fiscales de la nación, los cuales en su gran parte se quedan en los bolsillos de las cúpulas reeleccionistas la alta burguesía y la oligarquía; reservando solo el restante 20% del mismo para el interior del cual el 5% termina en las manos de los partidarios de este despropósito sanguinario y violador de las más elementales normas y principios éticos.

Mientras el aparato productivo nacional muere lentamente, la educación es insuficiente y desastrosa en calidad, la salud pública es un mito, la oferta energética es el fraude mas grande del mundo, los servicios de aguas potables no existen en la mayor parte del territorio y donde lo hay, es insuficiente y de mala calidad, la mayoría de los caminos vecinales, carreteras y calles del país no sirven, el gran latifundio es una vergüenza nacional, el minifundio constituye una enfermedad endémica, y el crecimiento de los barrios pobres nacidos de esta realidad negadora de los mas elementales derechos, está unido a la presencia de los grandes vicios, degradaciones y crímenes como son: los juegos de azares, la prostitución, la drogadicción, los viajes ilegales y los asesinatos.

Estos crímenes de siempre, le han colmado la copa de la paciencia a esta población que le ha cobrado mediante el uso de los mas variados métodos de lucha, enviándolos a sus destinos finales consistentes en la condena a perpetuidad por el tribunal de la historia y el fuego del infierno que son los lugares donde deben reposar todos los que como estos atacan por la espalda a sus semejantes indefensos, a los cuales le impiden desarrollarse, formar una familia y vivir con la dignidad de los hijos de Dios.

Estas besitas endemoniadas han usado, usan y abusan de los recursos del tesoro público, para enriquecerse y agenciarse el apoyo de sectores que seden motivados en necesidades personales. Han reducido y reducen las libertades públicas al círculo del que forman parte, creando con ello una división de clases marcadas por el odio y el resentimiento de lo que son responsables, han hecho y hacen de los derechos humanos un privilegio del que solo disfrutan ellos y sus seviles; han hecho y hacen de los placeres y el tráfico de influencia, un hábito de vida; en fin, se han adueñado y se adueñan de la nación convirtiéndola en su feudo.

Gracias a Dios, esta traición a la mayoría, han encontrado una respuesta mediante las acciones patrióticas de: 1844, 1863, 1899, 1916, 1961, 1965, 1973 y 1978; realizadas por los héroes, heroínas y mártires de la nación que ofrendaron sus vidas a cambio de recibir el premio de la libertad, la democracia participativa y la justicia social, sin importarles que para lograr estos sublimes objetivos mojaron con sangre la totalidad del territorio de esta porción isleaña bendecida por las manos divinas.

Estas jornadas libertaria del pueblos, sometido a los crímenes físicos, económicos, políticos y morales más bárbaros han sido y serán cobrado a los verdugos de la nación que viven días y noches mintiéndole y entregando su soberanía al poder imperial que no tiene autoridade moral para intervenir en los asuntos internos del país, ni mucho menos trazar pautas sobre lo que hay que hacer para convertir esta nación en el sueño de Duarte.

Vista esta realidad, estamos compelidos a seguir el ejemplo patriótico de nuestros antecesores para enfrentar la crisis actual y a sus autores encabezados por el presidente Fernández y los partidos del sistema que son los únicos responsables del actual desorden institucionalizado, en el que la falta de autoridad, la corrupción, el reparto de los bienes del Estado, el narcotráfico, la prostitución, la marginalidad, la falta de inversión en la producción de alimentos, la insalubridad, la ausencia de educación, la compra y venta de sentencias, la trata de blanca, el turismo degradante y el tráfico sexual en los diversos niveles educativos campean por su fuero sin nadie que la detenga.

En fin, la reeleección es sinónimo de: desgracia, oportunismo, delincuencia, corrupción, tráfico de influencia, robo, violación de normas, abuso de poder, comrpa de conciencia, privilegio, entreguismo, barbarie, uso del recurso del Estado, manipulación, trampa, presión psicológica, negación de libertad, etc.