Residencial Sofia El Tejar

Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 468,
Edición 1ra. de julio del 2007, Rep. Dom.

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Williams Mieses: ejemplo de valor y firmeza en los principios revolucionarios

(-y 2-)

Por Pedro Vargas Safadí

Sus verdugos sobrestimaron su formal categoría político-orgánica. A la hora de su vil asesinato Williams, además de dirigente de la UER, era simpatizante organizado en el Comité Estudiantil “Juan Miguel Román” de la Línea Roja del 14 de Junio.

Por su firme militancia en la defensa del estudiantado y de los derechos de los sectores más empobrecidos del pueblo dominicano; por su carisma de líder; por su amor a la lectura; por su capacidad de oratoria y de otras cualidades que adornaban su personalidad de joven inquieto y revolucionario, sus criminales creían que él era un alto dirigente de izquierda y uno de los principales organizadores de la anunciada huelga. De ahí que, como fieras hambrientas se avalanchan contra su cuerpo juvenil de 19 años con la finalidad de sacarle confesiones relacionadas con sus compañeros (as) e informaciones acerca de la proyectada huelga.

Pero, por otro lado, sus asesinos subestimaron su valor y lealtad a las organizaciones que pertenecía, pues a pesar de las colosales torturas a que fue sometido, sus gorilas no lograron sacarle una palabra que pusiera en peligro la integridad física de sus compañeros (as). La ropa que llevaba puesta fue entregada a sus familiares al día siguiente de su apresamiento, teniendo la misma numerosas manchas de sangre y otras evidencias de que había sido cruelmente torturado por sus genitales.

Desde las primeras horas del lunes 3 de julio corre por toda la población la muerte de William Mieses en el interior del cuartel policial. Como es costumbre en “nuestra democracia”, sus asesinos y cómplices quisieron alegar que había fallecido de un edema pulmonar a consecuencia de una gripe. Sin embargo, los moratones en el pecho, brazos y piernas y un hundimiento en la parte frontal de la cabeza, fueron indicadores más que suficientes de que Williams había pasado al rosario de crímenes con el que se decoró la nauseabunda dictadura ilustrada de Balaguer.

En el momento que ocurre su crimen, cursaba el 4to. del bachillerato en el Liceo Ercilia Pepín y era el Secretario del Centro Universitario Regional del Nordeste (CURNE), puesto que había ganado meses atrás mediante concurso externo. Era un excelente mecanógrafo. Muy inteligente y amante de la lectura. Le gustaba y practicaba el béisbol. Prefirió morir, antes que escoger la delación de sus compañeros (as) y el mercadeo de sus principios, hoy muy en boga en muchos políticos o politiqueros.

Al cumplirse el 34 aniversario de su desaparición física, rindámosle honor a él y todos (as) aquellos (as) que han ofrendado sus vidas por una sociedad más justa, más equitativa, más humana. Vamos aportar nuestro grano de arena a la construcción de una nueva alternativa para el país que le garantice a este pueblo un gobierno que realmente enfrente con hechos y no con palabras los grandes males que padece la sociedad dominicana. La crisis integral que vivimos amerita la unificación de lo más sano y honesto del pueblo de Duarte, Luperón, Manolo y Caamaño. Recordemos que:

¡ Un grano no hace granero,
pero ayuda a su compañero!
Si las hormigas pueden,
por que nosotros no?