Residencial Sofia El Tejar

Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 474,
Edición 1ra. de Oct. del 2007, R.D.

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Posibles efectos de la actividad física en envejecientes

• Dr. José J. Núñez V.

Con la evolución del conocimiento gerontológico se tornó mas evidente que el determinante mayor del estado de salud no es un órgano o sistema aisladamente, pero si el estado funcional en conjunto, en el incluyendo los aspectos emocionales y ambientales corroborando el concepto amplificado emitido por la OMS en 1947, en el cual “salud es el estado pleno de bien estar físico, síquico y social.”

A pesar de que esta definición sea aplicable a cualquier grupo erario, es particularmente representativa entre los envejecientes, permitiendo la posibilidad de alcanzarnos un adecuado estado de salud teniendo enfermedades debidamente diagnosticadas y tratadas, permitiendo que el proceso de envejecimiento transcurra de manera natural, sin las limitaciones impuestas por las enfermedades cuyas consecuencias son la exclusión del envejeciente de las actividades previamente desempeñadas o de aquellas que tuviesen interés en dedicarse.

Para alcanzar este objetivo, principalmente en gran escala, debemos reconocer cuales son las principales limitaciones que deshabilitan al envejeciente, comprometiendo su autonomía e independencia.

 

Como ya fué dicho anteriormente, la mayor parte de sus causas está íntimamente relacionada al sedentarismo y puede, en consecuencia, ser prevenida o tratada con estrategias que envuelvan la actividad física en sus mas diferentes modalidades y con los mas diversos objetivos.

Se ampliaron, por tanto, los universos de actuación y aún mas las posibilidades a ser alcanzadas.

En el pasado, clásicamente, los programas de actividad física, principalmente basados en ejercicios aeróbicos, buscaban incrementar la reserva funcional del aparato cardiocirculatorio, optimizando su desempeño mecánico paralelamente a una mejora de la distribución y captación de oxigeno periférico.

Se admite ser este un aspecto fundamental por entender erróneamente que eran las cardiovasculopatias las principales responsables por las limitaciones de los envejecientes.

Fue en esta última década, por lo tanto, que los estudios fueran dirigidos para otro segmento de la condición de salud del envejeciente: su funcionalidad global.

Estas y otras co-morbilidades, aisladas o en asociación, son responsables por la mayoría de las situaciones de incapacidad de los envejecientes.

El autor médico especialista en medicina del deporte y ortopeda.

E-mail: josjoanon@hotmail.com