Residencial Sofia El Tejar

Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 475,
Edición 2da. de Oct. del 2007, R.D.

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Depresión: un mal de siglos

Dra. Enma Guzman 

Dándole continuidad  al escrito  en la edición  pasada por el Dr. Luís Báez del Rosario; en el cual resalta la depresión, como una enfermedad devastadora y la posibilidad  que tenemos todos  de padecerla en un momento de nuestra vida, sin importar  raza, cultura, nivel socioeconómico  o intelectual.

La  depresión  está considerada  por la organización  mundial de la salud como la principal causa de enfermedad mental, de ausencia laboral o discapacidad; además de ser causante de la incidencia de divorcios, abusos de sustancia psicoactivas, juego patológico, violencia, autoagresión  y/o  suicidio.

Entre los factores  causales  de esta  enfermedad,  es bueno saber que existe   una disminución de sustancias químicas o neurotransmisores, a nivel cerebral; alteración cognitiva o distorsión del sistema de pensamientos; por lo general una situación conflictiva, que la persona no maneja  adecuadamente. Otras causas pueden ser, enfermedades cardiacas, accidente cerebrovasculares, diabetes mellitus, esclerosis múltiples, algunos tumores. 

Las manifestaciones o síntomas principales son:

  • Pensamientos de inutilidad o ruinas, baja autoestima.
  • Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
  • Disminución  del estado  de ánimo,  sentirse sin entusiasmo,  carente de energía.
  • Tristeza, irritabilidad, agresividad o impulsividad. 
  • Llantos espontáneos  o vulnerabilidad; (la persona está hipersensible)  
  • Disminuye el deseo de ingerir  alimentos.
  • Cansancio ante cualquier  actividad física, lentitud.
  • Anhedonia o pérdida de placer por actividades  que ante si disfrutaba.
  • Ausencia  o disminución de la libido (deseo sexual).
  • En los niños puede presentarse con cambios conductuales, pobre rendimiento escolar, aislamiento.

El adulto mayor  se  torna  más irritable  y  con dolencias  recurrentes. Visitando con frecuencia a diferentes especialistas sin encontrar explicación  a sus síntomas.  

Por lo general, la persona intenta resolver sus problemas, levantarse el ánimo con diferentes métodos como irse de viaje, compras compulsivas, hablan continuamente con familiares y/o amigos, uso excesivos de alcohol u  otras sustancias, evitando entender la necesidad  de visitar  al psiquiatra “por el temor de que lo etiqueten de loco, o débil mental”. Por desconocimiento,  de que el psiquiatra es un médico,  que se especializa;  con la finalidad  de tratar al paciente  de forma integrar como un ser  de esencia biopsicosocial. El enfoque del tratamiento de esta enfermedad, debe ser con antidepresivos, terapias psicológicas que varían de acuerdo a cada paciente. 

Recomendamos al lector, no minimizar la enfermedad y sus consecuencias, pues la intervención a tiempo garantiza pronta recuperación, manteniendo la salud mental  necesaria para ser feliz día a día aún  con las dificultades. 

La autora es Psiquiatra tiene su consultorio en el  Anexo 2 Siglo XXI, con el teléfono (809) 244-0223.