Residencial Sofia El Tejar

Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 475,
Edición 2da. de Oct. del 2007, R.D.

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La Indiferencia Espiritual

Por el pastor: Marino Estrella 

Resulta preocupante la indiferencia espiritual en que vive la mayoría de los seres humanos de hoy.

El hombre ha invertido demasiado  tiempo en conocer el mundo material, mientras permanece ignorante ante lo espiritual. No se ha  interesado por conocer ¿quién es? ¿de dónde viene? Y hacia ¿dónde va? Los grandes misterios de la vida no se encuentran en el mundo material sino en lo espiritual. Creo que el hombre no ha llegado tan lejos como parece.

Mucha ciencia y tecnología, pero poco conocimiento de Dios. El hombre no ha disfrutado de todo lo que le corresponde por no saber, ni conocerlo. La ignorancia espiritual hace que el hombre sea incapaz de reclamarlo de manera legítima.

Estimado lector, cuántas cosas Dios ha diseñado para ti, las cuales no conoces.

Uno de los deseos expresos de Dios a la luz de su palabra es que, el hombre le conozca (Isaías 43:10-11) declara:

Para que me conozcáis, creáis y entendáis que yo mismo soy, y fuera de mí no hay quien salve.

Creer, conocer y entender la palabra de Dios, nos faculta para también comprender sus misterios revelados.

Las cosas espirituales no se pueden tratar como las naturales. Para poder entenderlas hay que ser espiritual (1Corintios 2:12-14) el apóstol Pablo de manera categórica explica el por qué el hombre espiritual es capaz de comprender lo de Dios; cita:

Nosotros no hemos recibido él espíritu del mundo, sino él Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender.

En cambio, el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.

La palabra de Dios no es exclusiva de unos pocos.

Pero su mensaje transformador sólo trasciende y fluye en el que recibe la palabra con humildad. Como declara (Isaías 57:15)

Yo habito con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados, dice Jehová.

Los misterios del señor solo son revelados a los que tienen su complacencia en él.

Según (Marcos 4:11) Jesús dijo a sus discípulos:

A vosotros os he dado conocer los misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.

Estimado lector no ha hecho pacto con Dios, usted tan solo conoce una parte de su ser, el cuerpo, ¿por qué no se anima a conocer también su espíritu y su alma a través de Jesucristo? Si lo hace, pronto verá los resultados. Acéptele hoy mismo.