Residencial Sofia El Tejar

Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 476,
Edición 1ra. de Nov. del 2007, R.D.

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Apuntes de una época sangrienta
El Servicio Secreto asesinó a Felo y desapareció su cadáver

• Pedro Fernández

Los asesinatos, desapariciones y encarcelación de los desafectos al régimen Balaguerista de los 12 años, se multiplicaron al final del último período cuando los organismos de seguridad buscaban el amedrentamiento de sus opositores y la compra de algunos como manera de mantenerse en el poder.

En esta ciudad las persecuciones se recrudecieron con la llegada de un “equipo” del Servicio Secreto al mando del entonces mayor Miguel del Monte González, en cuyo grupo estaba el cabo Mateo Rodríguez Núñez, Neno el bombero, Manuel Diloné, Andrés Viñas, respaldados en la labor de “inteligencia” por ex opositores que prefirieron ofrecer “sus servicios” a sucumbir ante las fuerzas que despiadadamente asesinaban estudiantes y obreros opuestos al régimen.

El sector El Capacito, considerado como el lugar ideal para resguardar cuadros políticos de la izquierda que hicieron de casas como la de María Corona su cuartel general, surgieron jóvenes que se integraron a la lucha contra el gobierno.

Uno de esos jóvenes fue Luís Rafael Henríquez González (Felo), quien luego de una militancia breve en el Movimiento Popular Dominicano, pasó a formar filas en el Movimiento de Liberación Nacional Los Trinitarios.

Reclutado por Víctor Domínguez y Ramón Antonio Hernández  (Chito), Felo se destacó por su valor en las diferentes acciones dirigidas a fortalecer el grupo y contra objetivos específicos del gobierno Balaguerista.

Hijo de una señora conocida en El Capacito como Chao González, quien residía en la calle Salomé Ureña casi esquina Padre Brea, una familia de la cual otros jóvenes como Luís Henríquez (Guin) y Robert Carlos González (El mellizo), formaron parte activa del movimiento revolucionario de la época, Felo realizaba su activismo de una manera discreta, burlando los organismos de seguridad en esta ciudad, evadiendo su apresamiento.

Al ingresar a Los Trinitarios, el joven revolucionario se traslada a la ciudad capital donde adquiere una posición dentro del grupo debido a su arrojo y valentía.

Las informaciones obtenidas dan cuenta que Felo fue detenido en abril del 77, tras el apresamiento y asesinato de Ignacia Javier, ocurrido en el sector Los Alcarrizos tras una persecución que se inició en la estación de pago de Peaje, donde un agente policial resultó muerto en un intercambio de disparos entre trinitarios y agentes de la institución.

 El cadáver de Felo nunca fue encontrado por lo que los organismos de seguridad pusieron a circular las más increíbles versiones que iban desde un supuesto viaje en Yola a Puerto Rico hasta su traslado a Venezuela donde residía un hermano suyo, como una forma de pretender desligarse del asesinato del joven ante los requerimientos de sus parientes.

Aunque no hay un lugar donde depositar una flor en honor a Felo, sus familiares y quienes le conocieron, al pronunciar su nombre recuerdan un hombre de ideas firmes y de un valor incuestionable.