EDITORIAL
Actitud positiva para el 2008
Termina el 2007, un año que en sus finales deja amargos recuerdos a los dominicanos.
Las lluvias e inundaciones de las tormentas Noel y Olga castigaron demasiado duro al país cobrando decenas de vidas y dejando enormes pérdidas materiales.
El gobierno tiene el reto de atender en lo inmediato a los habitantes de las zonas más afectadas por las inundaciones; orientar y trabajar seriamente en la recuperación del país.
Sin dudas que recuperarnos reclama que colectivamente, como nación, asumamos actitud positiva y la firme voluntad de echar adelante.
Ojalá que en el futuro no tengamos que sufrir las furias de huracanes y tormentas, pero no olvidemos que el país está situado en la ruta favorita de esos fenómenos atmosféricos.
Como la vida continúa, hay que revestirse de coraje y valentía para afrontar con posibilidades de éxitos los retos que plantea el año 2008.
Ciclones devastadores como San Zenón, David y George, entre otros, han servido para templar al dominicano ante la adversidad.
Ahora como antes la realidad demanda templanza, y la decisión de asumir con actitud positiva los desafíos del año 2008.
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