Voz escrita de San Francisco y el Nordeste,
Jueves 20, de noviembre del 2008

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Realizando nuestras metas
La Fobia Social

•Dra. Enma Guzmán

“No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas, para llegar siempre a mi destino”. James Deam

Aunque estemos viviendo una época de alta tecnología y de globalización; es indiscutible la necesidad de interactuar adecuadamente con los demás, para poder tener éxito en todas las áreas de nuestra vida. 

La fobia social es un trastorno que impide el buen funcionamiento del individuo que lo padece, es una de las causas más frecuentes de incapacidad laboral y predispone para el uso de sustancias psicoactivas, resultando de interés para el conocimento de nuestro lectores.

Esta enfermedad tiene una incidencia en la población general de 3.5 -14.3% afectando a ambos sexo, presentándose  con mas frecuencia a la edad de 15 a 25 años. Como en toda enfermedad mental las causa son biológicas, sociales,ambientales  y genética.

La fobia social se caracteriza por un temor irracional y persistente en una o mas situaciones sociales en las cuales la persona está expuesta a gente desconocida, hablar, comer o leer en público, expresar sus emociones e ideas, y/o asistir a eventos sociales, la persona tiende al aislamiento por el temor al ridículo  y a que los demás noten sus síntomas.  Con un marcado deterioro de su autoestima y su sentido básico de seguridad, experimentan pensamientos catastróficos y ansiedad anticipada ante cualquier posibilidad de exponerse a las situaciones temidas.

La persona refiere: taquicardia, sudoración abundante,  temblores de las extremidades, voz entrecortada, dificultad para concentrarse, trastornos gastrointestinales (diarrea, cólicos ), sensación de falta de aire, en ocasiones sensación inminente de muerte, con frecuencia se sienten humillados, inadecuados y avergonzados; es frecuente la tristeza, angustia y desesperación. Esta enfermedad suele pasar desapercibida por desconocimiento o temor a consultar con el psiqiatra; pero la intervención terapéutica a tiempo con psicofármacos, terapia cognitiva  -comportamental y desensibilización sistemática, evitando deterioro y complicaciones a la persona que la padece, haciendo los ajustes necesarios para realizarnos, venciendo todos nuestros vientos.