Voz escrita de San Francisco y el Nordeste,
Lunes 01, de diciembre del 2008

Noticias | Deportes | Artículos | Lectura | Clasificados | Editorial | Ediciones Anteriores

El periodista deportivo: un educador

• Nazario Ramos

A través de estas exposiciones pretendemos establecer que la misión periodística es por su propia naturaleza y esencia una posibilidad educativa: los informales maestros, que son los periodistas, pueden hacer de ella una escuela de cultura de ética, de desarrollo social, de respeto a los valores nacionales, de cultivo esmerado del idioma patrio, de definición de las grandes problemáticas provinciales regionales y nacionales, de defensa de los derechos y libertades humanas, de orientación frente a los desvalores que campean en la sociedad actual, de contribución al imperio de la lucidez espiritual al frente de tanta confusión en el terreno de las ideas, y de la acción que hacen que muchas vidas especialmente juveniles, carezcan de sentido.

Sabemos que en el campo del deporte, el periodismo no solo ejerce una “función notarial” dando testimonio de la ocurrencia de ciertos resultados. Se ve obligado a practicar el análisis interpretativo y crítico del hecho deportivo, ciñéndose en lo general a reglas éticas y un estilo personal que es revelador de la doctrina deportiva a la cual está adscrito y que es expresivo de los valores, principios, ideales, fundamentos fines y objetivos que en conjunto configuran su personalidad humana y profesional. Estas cualidades permitiría clasificar a los periodistas deportivos en “dominantemente pasionales y reflexivos”.

Es por ello que sostenemos que este profesional es un educador que siempre emite juicio y sirve de verdadero mediador entre los que consumen la información y la que la producen deportistas árbitros entrenadores dirigentes clubes, etc. Indudablemente que para ejercer con objetividad esta función que debe sustraerse a esa atmósfera convulsiva, casi neurótica en que se devuelve el deporte de alta competencia, debe renunciar a “su propia verdad”, por respeto a la “verdad”, que inspira la lógica de ética, el sentido común, los superiores valores del deporte y los supremos intereses del hombre y de la sociedad donde hay diversos interses en juego, imposiciones de las empresas periodísticas de acuerdo a las reglas de “Marketing”, y tantos otros factores que determinan el carácter de la información y contribuyen en la opinión pública a crear conciencia de valores equivocados y a generar conductas reactivas negativas.

No obstante sería injusto considerar a los periodistas deportivos como los principales responsables de la agravación de las deformaciones del deporte moderno; pero tampoco puede negarse que “pueden” participar de ellas y ello principalmente porque el periodista deportivo a pesar de los condicionamientos que soporta debe reclamar esa relativa libertad y autonomía que es inalienable a su condición de ser pensante, de persona naturalmente reacia a servidumbres intelectuales que degradan, de sujeto con derecho a ejercer su profesión en condiciones de dignidad tolerables.

Pero, a la vez, ese estado o deliberación profesional que favorece el ejercicio de su misión de “educar a través de la información”, le impone exigencias éticas y culturales indaudicables, de las cuales mencionaremos algunas: El periodista deportivo deberá evitar las deformaciones del entusiasmo popular y morigerar la natural pasión que el deporte desata a través del uso de un lenguaje que evite referencias agresivas o bélicas en sus informaciones, relatos o comentarios.

Todo ello nos indica que: se “educa a través de la información”, cuando se conoce del deporte su compleja estructura antológica y social cuando es capaz de establecer una teoría fundamental de él conforme a algunos criterios ordenadores.

El autor de estas líneas como maestro, aspira a proyectar un criterio pedagógico en este estudio teórico del deporte y basado en el incuestionable fundamento de que “la finalidad es el principio causal de toda actividad”. De esa manera el deporte tendrá las particulares características que respondan a las finalidades básicas que con él han logrado: “deporte educativo” cuando se busca desarrollo, formación y perfección humana de forma sistemática e intencionada; “deporte recreativo” al buscarse preferencia equilibrio, compensación y rehumanización para el hombre que en nuestros tiempos es víctima de los efectos deshumanizadores de una civilización súper tecnologizada; y el “deporte de alto rendimiento” muy extendido hoy en día por la pasión que desata en las masas y por espectaculizarización creciente.

Se educa a través de la información “cuando la prensa es revelada e intolerante respecto a la violencia en el deporte, protagonizada tanto por los actores directos como por los que intervienen en calidad de espectadores.

Se “educa a través de la información” cuando se entiende promueve y aplicar el fair play que es ese espíritu de nobleza caballeresca que hace que el deportista se respete a sí mismo y a los demás y adopte una conducta ética en que los valores como la honestidad, el respeto tanto al victorioso como al vencido, la estricta observación de la reglamentación, el respeto al árbitro y al público.

Se “educa a través de la información” cuando el espíritu olímpico y su esencial filosofía se convierten en una verdadera pedagogía social.

Terminamos estas líneas señalando que al periodismo deportivo le corresponde incentivar al hombre de hoy a la reflexión y a la crítica, pues en esta feria de vanidades, trivialidades, condicionamientos, desmesuras, excesos y deformaciones que ofrece el mundo deportivo a sus periodistas especializados le corresponde colocar la nota de razón, serenidad, sensatez, prudencia y orientación para que el hombre renuncie a tanto encantamiento y su misión colectiva y afirme su propia personalidad.

Deben contribuir a la recuperación de la lucidez mental y espiritual para darle a cada función social el sentido o importancia y trascendencia que esencialmente tienen el deporte siempre estará esperando esta labor orientadora de sus periodistas especializados.

El autor es destacado profesor
 de Educación Física y experto organizador de eventos deportivos.