Voz escrita de San Francisco y el Nordeste,
S‡bado 06, de septiembre del 2008

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EL JAYA CULTURAL

LUIS BRETÓN
ANTE LOS ESPEJOS

Nazarina Díaz Villafaña • eljayacultural@gmail.com

En esta entrega de El Jaya Cultural dedicado al artista plástico Luis Bretón conoceremos cómo fueron los inicios formales de su carrera pictórica y el posterior desarrollo de la misma.

Tras concluir sus estudios secundarios en el año 1975, realiza el colegio universitario en el Centro Universitario Regional del Nordeste (CURNE) con miras de ingresar a la carrera de Arte Publicitario en la sede central de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Pero no llegó a completar el primer semestre de dicha carrera y decidió centrar todos sus esfuerzos en su gran pasión: la pintura.

Su primera exposición se presentó al público en el año 1978 en el local del CURNE situado en la avenida Libertad casi esquina calle Duarte, lo que hoy se conoce como CURNE viejo. Su segunda exposición tuvo lugar en el salón de actos del Palacio del Ayuntamiento Municipal de San Francisco de Macorís.

En el año 1979 se embarca en realizar las obras que conformarían su tercera exposición individual que a la vez sería su primera exposición en la ciudad capital. Para pintar dichas obras Bretón se trasladó a diversos escenarios naturales con el fin de efectuarlas observando directamente los paisajes. De tal modo pintó varios cuadros en el río Jaya y en el río Guzmán; así como otros tantos en el Estero de Nagua.

Con la firme decisión de dar a conocer el fruto de su trabajo y contando con 23 años se presentó ante la encargada de las relaciones públicas del Hotel Sheraton de Santo Domingo con fotografías de sus pinturas. Esto en razón de que por el año 1980, dicho establecimiento realizaba periódicamente una actividad denominada “Pintores de nuestra tierra”; en la cual se exponían obras de artistas plásticos dominicanos. Bretón, quien en ese entonces era un artista desconocido en los ámbitos capitalinos, logró por la calidad de sus obras, por lo mucho que él creía en sí mismo y por su audacia juvenil, que se le concediera la oportunidad de participar como expositor.

Es así como presenta en el mes de diciembre del año 1980 en el Hotel Sheraton su exposición “Bretón ’80 todavía”. Y partir de la misma su talento comenzó a ser reconocido a gran escala por críticos de arte, coleccionistas, artistas, periodistas y público en general.

Bretón ha participado en más de doscientas exposiciones colectivas y ha realizado doce individuales, dentro de las que se destacan “Calles hacia el cielo” en el 1999, “Hacia lo infinito” en el 2003 y “El Santiago de los 30” en el 2007. Las principales salas del país han acogido las presentaciones de sus obras, tales como la Casa de Bastidas, el Museo de las Casas Reales, la Galería de Arte Nader, el Centro Cultural Hispánico, el Museo de Arte Moderno, Francisco Nader Arte Latinoamericano y el Centro Español de Santiago.

Entendidos en la materia han ponderado y elogiado su trabajo en las artes plásticas. Cabe destacar la monografía titulada “El Nuevo Realismo en la Pintura de Luis Bretón”, escrita por el poeta Antonio Fernández Spencer, en la que se hace referencia a cómo muchos de sus cuadros producen la sensación de estar en presencia de fotografías de esos lugares, pero se descubre en esas mismas reproducciones ciertos reflejos extraños que nunca encontraremos en fotografías tomadas de esos lugares. La conjugación temática y el modo de tratar el espacio y las luces en la pintura lo extraen de la realidad concreta para trasladarlo a una realidad mágica.

Respecto a su más reciente exposición individual titulada: “Santiago de los 30’ ”, Cayo Claudio Espinal opina: “En sus telas, la ciudad ha elegido como límite los abismos de la transparencia, las metáforas de los espejos que la duplican en la desolación, mientras la colma lo puramente arquitectónico.”

El propio Bretón califica su estilo como hiperrealista y al mismo tiempo surrealista. Explicando que en sus obras de paisajes urbanos se puede apreciar, por ejemplo, la realidad de las edificaciones (hiperrealismo) y a la vez el efecto del espejismo o del reflejo de tales edificaciones en el agua que ha mojado la calle (surrealismo). En la elaboración de sus pinturas utiliza muchos elementos de la Física, específicamente los relacionados con la refracción de la luz, por lo que él mismo considera su trabajo como experimental.

Siempre se interesó por la transparencia y el reflejo. Recuerda que en el año 1972, cuando aún era un adolescente, pintó un bodegón en el cual los objetos se reflejaban. Trabajando con dedicación, paulatinamente, fue definiendo y puliendo su desempeño en la técnica del espejismo. Hoy en día se le considera un verdadero maestro en el dominio de dicha técnica, con la cual imprime a sus obras su sello distintivo.

El Jaya Cultural agradece a Luis Bretón entusiasta colaboración al momento de suministrar las informaciones que han nutrido a este reportaje; el cual ha tenido por intención presentar a nuestros lectores pinceladas esenciales sobre la vida y la trayectoria artística de quien puede ser catalogado como “El Pintor de los Espejos”.