Voz escrita de San Francisco y el Nordeste,
Lunes 01, de diciembre del 2008

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Descansando en la presencia de Dios

• Pastor: Marino Estrella

Está demostrado que el cansancio en la vida de los seres humanos, no siempre comienza por el cuerpo.

En  ocasiones, el cansancio se puede definir como la falta de fuerza, pero otras veces, es abatimiento del ánimo, que puede resultar por el desconocimiento del sentido de la vida.

Una persona cansada experimenta sentimientos que van desde la angustia hasta el deseo de atentar contra su propia vida, porque el cansancio turba la mente y el corazón, y trastorna los sentimientos.

Cuando Cristo dijo:
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados para hacerles descansar. (Mateo 11:28)

No estaba hablando específicamente de cansancio físico, sino de angustia, amargura, turbación, aburrimiento, temor...

Fue en el huerto de Edén, en donde se inauguró la angustia y los pesares, a raíz del pecado. Fue allá donde  se decretó que la mujer experimentará dolores; y el hombre duros trabajos.

Desde entonces, la vida de la gente es sometida a fuerte presiones que cansan el cuerpo, y abaten el alma.

El (Salmo 23:1-2), describe la expresión de un hombre que por sus experiencias al caminar con Dios, pudo decir:
Jehová es mi pastor, nada me faltará.

En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.

David sentía que Dios conducía su vida con mucha delicadeza, como cuando un pastor conduce su rebaño por donde hay pastos frescos y aguas tranquilas.

Todos cuanto son llamados por Dios, necesitan andar bajo el descanso de su pre-sencia.

Cuantas personas que creen que la vida en Dios es sólo conocimiento y emoción, para un momento dado, y no una vida de evidencia permanente con el poder de su gloria para descanso.

Moisés sí tenía una convicción clara acerca de esto. Cuando fue comisionado para sacar al pueblo de Dios de Egipto, dijo Moisés a Dios: (Éxodo 33:16)

¿Y en qué  se conocerá aquí que ha hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos de la tierra?

Estimado lector, usted puede ir tras muchas cosas en esta vida, y alcanzar grandes metas, pero la Biblia enseña que, todo lo que hay debajo del sol produce vanidad y aflicción de espíritu, solo una cosa da descanso.

La presencia del Dios vivo, lo cual se adquiere por la fe en Jesús, cuando nos convertimos a él, para vivir en él.

Como dice (Isaías 40:29): Dios da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

Al rendir nuestras vidas a Dios y vivir procurando hacer su voluntad, podemos experimentar paz divina en nuestro ser. Esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Como lo declara (Isaías 26:3-4)

Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en tí  persevera, porque en tí ha confiado.

Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

¡Dios les bendiga!

Si desea  ayuda espiritual o consejería familiar, comuníquese al  (809) 244 –0836, con gusto le ayudaremos.