Voz escrita de San Francisco y el Nordeste,
Jueves 28, de agosto del 2008

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Daños del alcoholismo a la sociedad son funestos; Mingo Lora pasa tres días bebiendo y dos tirado en las esquinas

Mingo

Domingo Lora (Mingo) muestra los billetes y quinielas que comercializa cuando esta sobrio.

Domingo Lora (Mingo), de 67 años de edad, soltero, sin hijos, vendedor de billetes y quinielas de la Lotería Nacional, padece de alcoholismo una enfermedad que, aunque es curable, él no ha puesto la fuerza de voluntad personal necesaria para poner fin a más 50 años de sufrimiento.

Él es de los que exclaman “si borracho soy feliz, para qué quiero estar sano”. Sin embargo, cada día aumenta  en el país el número de personas que se inscriben en las listas de pacientes alcohólicos cuyas negativas consecuencias sociales tienen diferentes manifestaciones en el conglomerado.

De niño vendía dulces por las calles, limpiaba zapatos en el parque; en su juventud trabajó en una fábrica de calzados, fue albañil, cantó merengues, salsas, guarachas y tocó güira en el grupo de Roque Chabebe.

Mingo Borracho

Mingo luego de haberse pasado de tragos.

Antes de integrarse al conjunto del señor Chabebe estuvo en las agrupaciones La Continental que dirigía el maestro Luis María Castillo;  en el combo del maestro Guingue, en el conjunto  del maestro Quilero De Jesús, con el trío de guitarras de Malico hasta unirse al grupo de  Sayo que pone a bailar  tocando un casco de botella.

Como si fuese un ritual que debe cumplir de forma religiosa, Mingo bebe sin mancar lunes, martes y miércoles para pasarse jueves y viernes de cada semana tirado en las esquinas próximas al parque Duarte disfrutando su humo.

Desde cuándo tú bebes, Mingo?

-Oh, desde que me enganché a músico.

-¿Mingo, a ti te gustaría dejar la bebida, sanarte de esta enfermedad y mantenerte sobrio?, le preguntó el reportero.

-Bueno, si en mi juventud yo no la dejé, después de viejo que me coma el Cucú, fue su respuesta inmediata.

-Entonces prefieres seguir así?

-Sí, claro. “Cristo es el único que puede y hasta con la muerte me ayuda si quiere ayudarme. El cuerpo es el se muere porque el espíritu queda ambulante”, terminó Mingo la conversación en tono seco y cortante cuando me ofrecí buscarle ayuda profesional o ponerlo en contacto con Alcohólicos Anónimos.

Consecuencias del alcoholismo son funestas para la sociedad
La enfermedad del alcoholismo comienza por golpear  duro a la familia. Sus estragos se manifiestan primero en lo económico, luego en lo moral - social y degenera en agresiones físicas.

El alcohólico, cuando cobra su sueldo, lo primero que hace es sacar el dinero para la bebida lo cual repercute en el presupuesto familiar, se torna irresponsable en cuanto a la manunteción del hogar. Además bajo los efectos del alcohol muchas personas descargan toda su  agresividad en el entorno familiar: contra la esposa, hijos, familiares cercanos y hasta contra vecinos; no sólo verbal, sino que muchas veces llegan a la agresión física.

Para curar el alcoholismo es importante en primer lugar que la persona admita que tiene un problema y segundo que desee recuperarse.

El programa de Alcohólicos Anónimos mantiene las puertas abiertas para acoger a quienes decidan abondonar el consumo de licor. En la provincia Duarte se ha difundido hasta por los campos como en El Cigual, La Joya, Cenoví, Los Limones, además de la ciudad de San Francisco de Macorís.

•Adriano Cruz Marte)