Voz escrita de San Francisco y el Nordeste,
Martes 13, de mayo del 2008

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¿Por qué votar en las próximas elecciones?

• Reyes Cortorreal Manzanero

 Usted sabe por quién va a votar en las próximas elecciones presidenciales, yo también lo sé; pero lo que probablemente no tenemos claro es por qué vamos a ir a las urnas el 16 de mayo.

Las principales demandas del pueblo dominicano no están en la agenda de ninguno de los candidatos y, cuando se ha  hablado de la solución a algunas necesidades, la referencia es percibida con cierto matiz demagógico.

Si alguien me asegurara que el 17 de agosto de este año el galón de la mejor gasolina no costará más de cien pesos.

Que el sueldo mínimo de cada trabajador va a ser aumentado a diez y ocho mil pesos mensuales, para equilibrarlo con el costo de la canasta familiar, que ya vamos a tener energía eléctrica las veinticuatro horas del día en todo el país.

Si alguien me garantizara agua potable permanente en todos los hogares, si el gobierno que surja de las próximas elecciones se comprometiera a bajar el costo de la vida, a someter al Congreso nacional un proyecto de ley que al ser aplicado disminuya el costo de los alquileres de viviendas, si alguien  me pudiera cumplir la promesa de incremento de empleos en base al incentivo para la creación de industrias en cada provincia, si un gobierno planteara la reforma constitucional para que las leyes y sus respectivas sanciones estén acordes con la realidad política y social que actualmente vivimos los dominicanos, si a la gente que vive en el campo se le aumentara la atención, desembolsando mayores recursos para la producción agropecuaria, si el sistema educativo, a partir de la juramentación de un nuevo Presidente de la República, pudiera exhibir la calidad de servicio que merecen los estudiantes, tanto a nivel del confort de los planteles escolares como en la pedagogía aplicada.

Yo podría decir por qué voy a votar; pero como esas ofertas y aspiraciones sólo pueden ser la trama del sueño de quien duerme para jamás despertar, voy a votar simplemente por el sostenimiento de la democracia.

El gran valor del voto es abstracto, su fuerza se fundamenta en la realización de las demandas mencionadas y otras tantas no referidas en este artículo, que deben ser un compromiso de todo gobierno para con su pueblo.

Las demandas sociales expresadas aquí, implican la paz, la seguridad, la fe y la esperanza de los ciudadanos por el progreso y el desarrollo constante que merece una nación digna.

Los candidatos están en el deber de emitir discursos sin demagogia, que con sus ofertas le garanticen al pueblo los servicios esenciales.

Mientras escuchemos enfrentamientos verbales entre los actores de la política dominicana, justificando sus errores y defendiendo apetencias personales, se nos hará muy difícil comprender lo que vale el voto de cada ciudadano en las elecciones presidenciales.

A la hora de votar es muy importante  conocer el valor abstracto del voto, no sea que inconscientemente estemos eligiendo un presidente con cuya forma de pensar y actuar no estamos de acuerdo; pero por la falta de ofertas importantes el voto tiene latente un bajo valor en su intención, porque después del 17 de agosto la situación seguirá igual en algunos aspectos, mejorará muy poco en otros y se pondrá  más difícil para muchos sectores de la sociedad dominicana.

Alguien tiene que timonear el barco dentro de la turbulencia, lo importante para los que vamos a elegir, es que sin prejuicio, escojamos al capitán que garantice la estabilidad de la nave.

Al momento de colocar su voto en la urna hágalo con la conciencia, aunque sienta la tentación del estómago; porque en este país donde se practica una política estomacal, cualquiera cae al ser tentado por una oferta barata.

manzanero006@hotmail.com