Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, Ed. 494
Viernes 09, de enero del 2009

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Analizan causas e impacto de la emigración macorisana al exterior

• Fausto Durán

A finales de la década del 70 comenzó la salida masiva de francomacorisanos hacia el exterior concentrándose en Nueva York la mayor parte de estos.

Esa emigración en sus inicios la motorizaron razones políticas y luego económica aunque ese éxodo se ha reducido de forma significativa por los controles que han establecido las autoridades newyorkinas.

Como fenómeno social la emigración de macorisanos tiene su impacto tanto aspectos positivos como negativos.

Son aspectos positivos :
-Las remesas en dólares también llamada economía del cariño. Hay que señalar que las remesas también tienen incidencias negativa.

-Son positivas también las inversiones de los macorisanos en exterior, en la industria de la construcción que han impulsado el crecimiento y expansión de la ciudad.

Son negativos
-La desintegración familiar.

-Imposición de nuevos hábitos y nuevos estilos de vida.

Una gran emigración se produjo a finales de los años 70, cuando el entonces presidente Dr. Joaquín Balaguer que muchos revolucionarios debían irse para los Estados Unidos y darle un respiro a su gobierno.

Ese éxodo se amplió desde que el PRD subió al poder con presidente Antonio Guzmán a la cabeza desde agosto de 1978.

Muchos jóvenes progresistas o revolucionarias acogieron esta idea con el objetivo de combatir “el monstruo desde sus mismas entrañas” considerado por ellos como el enemigo tradicional de Fidel Castro y Lennin.

Su ilusión al emigrar era fortalecerse económicamente para emprender de manera firme el camino de la revolución. Sin embargo hicieron fortuna y se olvidaron de sus proyectos ideológicos.

Ofrecemos datos acerca del impacto del envío de remesas de los macorisanos en el exterior, de acuerdo a las informaciones recogidas de algunas remesadores de esta ciudad de San Francisco de Macorís.

En esta ciudad llegan en promedio unos 2,000 mil envíos diarios que ascenden a unos 300 mil dólares unos 8 millones de pesos cuyos beneficiados en su mayoría residen en comunidades campesinas entre ellas La Joya, Naranjo Dulce, Distrito Municipal de Jaya y Cenoví, aunque estas comunidades no han sido las más pobres. A Cenoví llegan remesas mayoritariamente de Italia, España y otros países de Europa.

En el censo que se realizó en 1993, en la zona rural de la provincia Duarte residían 142,324 personas, mientras que en el último censo realizado en el 2002, sólo habitan 34,798 en la zona rural.

Por el censo sabemos que en seis secciones y 53 parajes de la zona rural de San Francisco de Macorís habitan 17,718 personas.

Muchas familias campesinas que se sostienen con las remesas de familiares en el exterior se mudan a las ciudades y las que permanecen en el campo han perdido el hábito de sembrar la tierra y de criar animales para integrarse a los mercados y supermercados como consumidores habituales.

Informaciones recogidas por la Lic. María Ramona Acosta, encargada de Planificación de Estadística del Instituto Agrario Dominicano (IAD) región Nordeste.

La provincia tiene 15 asentamientos agrarios en 293,060 tareas de tierra con 2,672 parceleros con su carga familiar.

Para la Lic. Acosta la emigración de los campesinos de estos asentamientos dificulta el control de los mismos pues sabe que en su gran mayoría ya viven en la ciudad.

Afirma que que no aparece mano de obra dominicana para atender los cultivos a tiempo lo que obliga a emplear haitianos debido a que los campesinos nativos han perdido el interés por el trabajo agrícola

En esto inciden los altos de producción comenzando con la carestía de los insumos, mientras tienen que vender sus cosechas a bajos precios en comparación a lo que invierten para producirlas

“Con la ayuda de las remesas familiares los campesinos se han trasladado al pueblo, a la ciudad pues ya no ven valor ni importancia a esos predios”
Continuará