Voz escrita de San Francisco y el Nordeste • 1ra. Quincena octubre• Edición 522 • Sábado 25, de mayo del 2013

Stanley Javier se une a su padre como inmortal del deporte dominicano

Es la cuarta pareja de padre e hijo que ingresan al Pabellón de la Fama.

Stanley JavierViernes 16.10.2009
SANTO DOMINGO.- El Comité Permanente del Pabellón de la Fama anunció la escogencia de Stanley Javier como inmortal del deporte dominicano.

De inmediato el orga-nismo informó que Javier será exaltado en el ceremonial número 43, que tendrá lugar el domingo 18 en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en un acto solemne que iniciará a las 11:00 de la mañana.

Luis Shecker Ortiz, presidente del Comité Permanente del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, indicó que Javier es el segundo jugador de béisbol seleccionado este año y el quinto que anuncia el organismo de seis que serán inmortalizados este mes.

Stanley se une a al privilegiado círculo de padre-hijo que alcanzan la inmortalidad del deporte dominicano. El progenitor Julián, fue elevado en el ceremonial de 1978.

Las otras combinaciones padre-hijo de inmortales son las de Tomás Binet Ramírez Padre (elegido propulsor en 1972) y Tomás Binet Mieses, en atletismo en 1993. También, Rafael (Guagua (béisbol-1976) y su hijo Rafael A. Vargas Marcano (Papito Vargas), en béisbol en 1987.

La cuarta pareja escogida al pabellón es la de Mario Alvarez Dugán, seleccionado como inmortal en 1993, y su hijo Mario Alvarez Soto, inmortalizado en tenis de mesa en el 2005.

Una importante carrera de 17 años en las ligas mayores, un anillo de Serie Mundial, dos títulos de bateo y uno de bases robadas en la liga dominicana y cuatro coronas con las Aguilas fueron parámetros tomados en consideración para elegir a Stanley a la inmortalidad.

Durante su carrera fue habilidoso jugador de Grandes Ligas y una super estrella en la pelota profesional de la República Dominicana, donde ganó cuatro coronas como miembro prominente de las Aguilas Cibaeñas, en los campeonatos de 1986, 87, 93 y 96.

En 1989 obtuvo el anillo de campeón con los los Atléticos de Oakland, cuando se celebró ese año la llamada “Serie Mundial de La Bahía” entre los A’s y los Gigantes de San Francisco.

En su carrera jugó además para los Gigantes de San Francisco (1996), Dodgers de Los Angeles (90-92), Filis de Filadelfia (1992), Angelinos de Anahiem (1993), Astros de Houston (99) y finalizó con los Marineros de Seattle (2000 y 2001). Sin embargo, el caballeroso jugador llegó al profesionalismo con los Cardenales de San Luis, que lo firmaron el 26 de marzo de 1981 y el 14 de diciembre del 82 lo traspasaron a los Yankees de Nueva York, equipo que luego lo envió a Oakland. Con esta novena debutó en las ligas mayores.

Nacido el 9 de enero de 1954 en San Francisco de Macorís, Stanley finalizó con un importante promedio de bateo de .269 en las mayores. Jugó en 1,763 partidos, agotó 5,047 turnos oficiales, anotó 781 carreras, impulsó 503, conectó 1,358 imparables, de ellos 225 dobles, 40 triples y 57 jonrones.

También, se estafó 246 almohadillas, tuvo un OBP de 345 y un sluggin de 363. Jugó en seis postemporadas y su promedio fue de .253. Se ponchó 839 veces y negoció 578 transferencias.

Un símbolo de las Aguilas

Javier es uno de varios peloteros que representaron (an) un símbolo en las Aguilas Cibaeñas como jugador y uno de los pocos dominicanos que siempre vio acción en la pelota nuestra siendo una figura importante en las ligas mayores.

Jugó en 13 temporadas de serie regular y finalizó con un excelente promedio de .316, al conectar 284 indiscutibles en 1,050 apariciones al plato.

Javier pertenece a un exclusivo ducido círculo que han ganado dos coronas de bateo en la pelota local y dos o más cetros en sentido general. El hijo de Julián se adueñó de los títulos en las campañas 86-87 y 87-88, promediando para .374 y .363, respectivamente.

Stanley integra la lista de los campeones de bateo consecutivos con Felipe Alou (58-59, 59-69), Manuel Mota (63-64, 64-65. también fue líder en el 60-61), Ralph Garr (69-70, 70-71 y 71-72) y Bernie Castro (2001-2002, 2002-2003). Alonzo Perry, (1954 y 75-58), Matelo Alou (66-67 y 69-70) son los otros con dos cetros de bateo pero los ganaron en años diferentes.

Javier, quien también fue líder en bases robadas en la campaña 87-88 con 19, bateó por encima de .300 de promedio desde la campaña 86-87 (no jugó de manera consecutiva) hasta la temporada del 2001-2002 cuando agotó sus últimos turnos en serie regular.disparó un triple en su última aparición en séptimo y decisivo partido de la serie final de 2004-2005 jugado entre Aguilas y Tigres del Licey en el Estadio Cibao.

Participó en 270 encuentros, consumió 847 turnos oficiales, anotó 146, impulsó 106, dio 33 dobles, 12 triples, cinco jonrones, se estafó 61 bases, recibió 148 boletos y se ponchó apenas en 131 ocasiones. Siempre fue un bateador de contacto y por eso sus ponches fueron menor a las bases por bolas.

En postemporada Stanley jugó en 11 Round Robin y tuvo promedio de .305 en 114 juegos y 407 visitas al plato. Se estafó 34 bases en 39 intentos, uno de los porcentajes más altos en la historia del béisbol en esta instancia del campeonato. Su promedio al bate en nueve series finales que jugó fue de .295 en 173 turnos consumidos.

Nunca pudo ganar una un título de Serie del Caribe con jugando para las Aguilas Cibaeñas, a pesar de que fue parte del equipo en las versiones del 86, 87 y 96. Pero fue campeón reforzando a los Leones del Escogido en el 88, siendo una pieza valiosa para el equipo con .419 de promedio en 19 turnos al bate, con cuatro remolcadas, tres anotadas y tres bases robadas.