Voz escrita de San Francisco y el Nordeste • 1ra. Quincena diciembre 2010 • Edición 550 • Domingo 19, de mayo del 2013

A ver si actualizamos la Navidad

-Sergio Forcadell

Miércoles 22.12.2010
Ustedes podrán pensar todo lo quieran sobre lo que voy a decir,  pero no puedo aguantarlo más: ya estoy cansado, harto y aburrido de que la Navidad siempre sea la misma y que, además, no se actualice de acuerdo con los tiempos que corren y a la sociedad en que vivimos.

Llega noviembre y ya comienzan con los mismos villancicos de siempre…que si de la loma venimos…¿no saben que ya la población del campo es sólo el 30% y de donde viene ahora es de las ciudades?.... que si Belén, campanas de Belén…¡ pero si en esas tierras las gentes están a las greñas desde hace un paquete de años, las campanas las han cambiado por sirenas de alarma, tiros y morterazos¡ …que si a las arandelas de mi corazón ¡ desde cuando ese delicado y vital órgano tiene esas piezas metálicas, es un absurdo¡ …que si los peces beben y beben en el río …¡por favor! ¿y dónde van a beber? ¿en un botellón o una fundita de plástico ? ¿es que no se puede renovar el repertorio musical con algo más novedoso, con algo de rap o un hip hop navideño y letras más coloquiales, como se habla ahora ? algo así como ya- t ´amo - en navi - da- buen tiempo pa´ chateá- coge pacá -´que con el coro del jevo Santa se va a gosa´ ? no me digan que no es más original…¿Y el lío de los Reyes Magos, el Papá Noel, el Santa Claus, el San Nicolás…ya uno no sabe quién es quién en la competencia de enviar regalos, unos volando con los renos como si estos tuvieran silenciosas turbinas traseras, otro bien gordo de risa grosera entrando por las chimeneas estrechas y sucias de hollín, o trasportando los presentes en las incómodas jorobas de los camellos ¡A ver si tenemos un poco de lógica, señores! en este asunto pongamos más seriedad, ahora hay servicios de entrega puerta a puerta muy efectivos. Y eso de felicitarnos a cada momento, oye Fulano ¡felicidades¡ oye Mengano ¡felicidades¡ Zutano ¡felicidades! claro, como los parabienes son gratis, los repartimos por aquí y por allá a granel, si se desearan acompañados de un billete de  mil pesos veríamos si seríamos tan generosos  ¿por qué no nos felicitarnos también  por sobrevivir a los tremendos calores de agosto o por pasar a trancas económicas y como se puede, el difícil mes de enero? Y el asunto de armar los belenes o los arbolitos colgando bolas, cajas vacías y con cientos de luces titilando con lo cara y escasa que está la energía, luego se quejan de lo altas que llegan las facturas eléctricas ¿Qué culpa tienen los serios  abetos nórdicos que, de seguro, no existían en la Palestina de entonces, para que los corten jovencitos por millones cuando el planeta necesita más que nunca depurar el aire contaminado? Bien, llega la cena de nochebuena y  la comida de Navidad y ahí estamos fajados, tragando como verdaderos glotones platos y más platos por aquí, libando bebidas y más bebidas por allá, dulces al por mayor y detalle, es como si nunca en la vida hubiésemos comido pollo, cerdo asado, pavo trinchado,, pasteles en hoja, moro de guandules, ensalada rusa, lerenes, …parecemos presos recién liberados que estamos recuperando treinta años de privaciones, después nos preguntamos de dónde vienen las diez libras de más que tanto nos afean. ¿Y el tener que regalar cada vez a más titirimundachi, menudo compromiso en el que hay que meterse, un obsequio al amigo, al jefe, al primo, al sereno…hasta a la mamá de una prima tercera de la mujer que hace quince años nos visitó por media hora. ¡estos comerciantes y publicistas¡ Bien, ya se me ha pasado el efecto etílico de los muchos ponches que me tomé para celebrar con la familia  ¿saben? qué buena es la Navidad de siempre, la añeja

¡Qué la gente de El Jaya sean felices! ¡ Muy felices!