Voz escrita de San Francisco y el Nordeste • 2da. Quincena junio 2011 • Edición 563 • Jueves 27, de noviembre del 2014

Disminución tasa de desempleo prioridad de todos

- Lic. Roque O. Muñoz

Viernes 01 .07.2011
Con el paso de los años y la experiencia acumulada en mi vida como empleador, he observado las condiciones de incentivo, como atractivo y mejora de las condiciones de trabajos, con ojos objetivos y realistas expongo mi criterio sobre una importante figura jurídica consignada en el Código de Trabajo: El auxilio de cesantía.

En su tiempo la cesantía cumplió un rol histórico, como logro de reivindicación laboral y como forma de compensar indirectamente al empleado a la hora de cesar en sus funciones y que no quede a merced de lo incierto económicamente hablando.

Viendo el artículo 20 del Código de Trabajo y la obligación que impone al empleador por la suma proporcional que le corresponde a un trabajador por tiempo indefinido, le crea incertidumbre al empleador, debido a que debe tener una cantidad considerable de efectivo dispuesto para aquellos trabajadores de mucho tiempo en su función y optan por tener muy pocos empleados haciendo distintas labores, aunque estas sean de baja calidad.

La pregunta obligada es ¿qué se puede hacer para disminuir la taza de desempleo?, ¿Cómo puede el empleador tener la cantidad real requerida de empleados para ofrecer servicio de calidad? Y ¿Cómo evitar el despido masivo por la crisis económica debido al temor por la cantidad de dinero que la ley obliga al empleador tener para cumplir su obligación?

Con respuestas sencillas estas preguntas cobran vida y cuyas respuestas hacen posible una mayor estabilidad al clima que se respira el empleador si se dieran las siguientes condiciones:

1) para disminuir la taza de desempleo se puede modificar el Art. 20 del CT y en lugar de que los fondos destinados a esta obligación se descuenten mensualmente por medio de la TSS (Tesorería de la Seguridad Social) y al ser cuotas no tan cuantiosas y que al final el empleador no tendrá temor de aumentar su nómina y por ende el desempleo en el país disminuirá considerablemente.

2) El manejo de esos fondos que se van acumulando en depósito pueden recibir una amortización por concepto de intereses generados durante el tiempo en el que el empleado figura en la nómina de la empresa para la cual labora y resultaría en recibir una cantidad mayor a la que recibe actualmente.

3) El depósito mensual de la partida destinada a la cesantía en la TSS o cualquier organismo que se estime prudente haría más ligera la carga del empleador y a la vez al generar intereses aunque mínimos, al cabo de cierto tiempo el empleado puede optar por pequeños préstamos del 50% de los intereses generados.

4) Con la modificación de ese artículo para mejoría del sector laboral disminuye significativamente la taza de desempleo y se puede decir que existiría un real incentivo al empleado, porque para garantizar que pueda ser mayor el desembolso que se haga a su favor, será más productivo, industrioso y fiel para la empresa o entidad para que proporcione sus fuerzas productivas.

5) En caso de una catástrofre comprobable que acontezca con el empleado, este al ser propietario de cierta cantidad depositada por medio de la TSS en los bancos, podría dar uso al 50% de esos recursos y mitigar su situación, cosa ésta que no ocurre con la legislación actual y no dejar la carga al Estado, etc.

Sin dudas que sería una verdadera revolución en la República Dominicana en el campo laboral, que se ponderaran los pros y los contra que son menos para que se le haga una reforma al Art. 20 del CT, ya que no es un secreto para nadie que El Auxilio de Cesantía es 4 veces más directamente al desahucio, vacaciones, preaviso y bonificaciones.

Un aspecto a destacar es que será el propio Estado el garante de que esos fondos que generen el pago mensual por concepto de cesantía el empleado los reciba cuando deje de laborar en la empresa en la que ganó dicho beneficio consignado en la ley.

Finalmente se puede afirmar que esta modalidad en nada afecta los derechos de los trabajadores y cuya obligación sigue siendo del empleador, pero los beneficios para las partes en cuestión sí serán mayores: un empleador desahogado, el Estado con más fondos disponibles y un empleado que sin proponérselo acumula intereses y puede hacer préstamos con esa garantía para solucionar cualquier suceso imprevisto.

Que se recuerde que una economía fuerte es aquella que resulta en poseer un Estado garantista, un empleado satisfecho y un sector empleador motivado para generar riquezas que redunden en beneficios para la colectividad.

El autor es presidente de la Asociación de Comerciantes Mayoristas.