Libres de pecados?
- Luis Báez Del Rosario
Lunes 02.03.2012
¡Qué pena!, las campañas electorales en nuestro país se reducen a epítetos denigrantes entre los actores políticos que participan en esos procesos, unos más que otros, una batalla verbal que tiene como catapulta insidiosa los medios de comunicación.
A la falta de argumentos y propuestas convincentes, qué hacer en la hipótesis de ser electos por la mayoría votante, recurren a las descalificaciones personales, señalamientos difamatorios e injuriosos en algunos casos, con un solo y morboso fin político, destruir moralmente al contendor, inhabilitarlo para despejar el camino a la meta, llegar, llegar, no importan los medios, a quien puedan dañar tampoco, que se extienda desaprensiva o intencionalmente a la familia y marque por el trauma.
La interrogante, quién descalifica a quién, si precisamente quien emplea esos recursos como arma política es el menos indicado, tendría antes de hablar que revisarse a sí mismo, pues resulta que la saliva que escupe contra su adversario le cae en su propia cara, citando un viejo refrán popular, está descalificado moralmente, mejor callar.
Y no es que quizás contra quien va dirigida la descalificación, acusación, diatriba, otro medio o recurso, sea un monje invulnerable a la tentación, incorruptible, y que en ningún caso justificamos, solo Dios puede juzgar sus actos, la sociedad como reclamo moral, porque tampoco los miembros de nuestro sistema judicial por sus réprobas actuaciones tienen calidad para ello, son más bien cómplices.
Como algunos ciudadanos dados a las descalificaciones, políticos por ser parte de una sociedad en crisis, libres de pecados?, a lo últimos, porque con su mal ejemplo están haciendo un gran daño moral a la familia, a la sociedad, a una generación que espera a su momento la oportunidad de relevo, social y políticamente, habrá que aplicar la frase sentencia de Jesús a los Apóstoles cuando objetaban a María Magdalena por su vida disoluta y pecaminosa, una de las debilidades humanas, "El que se sienta libre de pecado, que arroje la primera piedra".
El autor es Abogado, Periodista, Locutor y Escritor Luisnazario28@hotmail.com
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