Voz escrita de San Francisco y el Nordeste, No. 418,
Edición 1
de junio del 2005, Rep. Dom.
| Sugerencias | Anuncios |

Ni contigo ni sin ti

Siempre que de esta parte de la isla se apresan y devuelven haitianos a su país, de inmediato surgen quejas en el sentido de que la falta de mano de obra afecta a tal o cual sector productivo.

En realidad los haitianos han tenido una gran importancia en la economía nacional, tanto por su participación en el corte de la caña de azúcar -del apogeo a la decadencia- hasta el desarrollo de la industria de la construcción ahora en auge.

El Obispo de Mao-Montecristi, Monseñor Tomás Abreu Herrera, entiende que el problema de los inmigrantes haitianos no se resuelve con deportaciones.

Esas deportaciones -agrega el prelado- dejan sin mano de obra a importantes centros productivos de la región que son exportadores y generan divisas para el país.

Pues bien, ya se sabe que la mayoría de los dominicanos prefiere irse a territorio norteamericano, de europa o vivir del motoconcho y de otras tareas, antes que de jornalero agrícola o de la industria de la construcción.

Ahora que hay una situación tensa en la línea noroeste por la muerte de una comerciante y heridas a su marido ejecutadas por haitianos para robarle, y pese a la venganza que ya se produjo de dos haitianos muertos y varios heridos, más de 20 grupos de productores agrícolas, ganaderos y de la construcción, piden al gobierno que permita el retorno de los haitianos que han sido repatriados.

Dada la relación existente entre dominicanos y haitianos bien podríamos resumirla con la estrofa de una canción muy popular que canta el español Emilio José:

Ni contigo ni sin ti
tienen mis males remedio,
contigo porque me matan
sin ti porque yo me muero.

El oncológico más allá de octubre

Una lección de $ 70 millones

Una vitrina para exhibir los avances de SFM

Bonó: el modelo que deben ver los políticos

El Gobierno Cívico Municipal

La nueva Sala Capitular

Delincuencia, Estado y Policía

Privatizó las ganancias y socializó las pérdidas

Violencia versus educación

Hay que frenar la delincuencia

Lo que debe saber la nueva generación de políticos

La cuenta regresiva

Una iniciativa que debe extenderse a todo el país

Semana Santa, reflexión y política

La lucha por el congreso

Aniversarios de la UCNE y el CURNE

La Política

Las alianzas y la campaña

El mes de la Patria

Deseos para el 2006

Calentar la economía
Un verdadero barril sin fondo

Un vistazo al 2005

Un llamado a los gremios

Dos décadas de EL JAYA

El efecto buridán Vs. cooperativismo

Lluvia de ideas ante el TLC

Resuelvan esa crisis con lógica, no con ley

Carta al Presidente

La delincuencia como moda (¿?)

Una pérdida muy sensible

Balance de medio año

El Tratado de Libre Comercio (TLC) en blanco y negro

Ni contigo ni sin ti

Edición 1 de octubre 2006

Edición 2 de septiembre 2006

Edición 1 de septiembre 2006

Edición 2 de agosto 2006

Edición 1 de agosto 2006

Edición 2 de julio 2006

Edición 1 de julio 2006

Edición 2 de junio 2006

Edición 1 de junio 2006

Edición 2 de mayo 2006

Edición 1 de mayo 2006

Edición 2 de abril 2006

Edición 1 de abril 2006

Edición 2 de marzo 2006

Edición 1 de marzo 2006

Edición 2 de febrero 2006

Edición 1 de febrero 2006

Edición 2 de enero 2006

Edición 1 de enero 2006

Edición 2 de diciembre 2005

Edición 1 de diciembre 2005

Edición 2 de noviembre 2005

Edición 1 de noviembre 2005

Edición 2 de octubre 2005

Edición 1 de octubre 2005

Edición 2 de septiembre 2005

Edición 1 de septiembre 2005

Edición 2 de agosto 2005

Edición 1 de agosto 2005

Edición 2 de julio 2005

Edición 1 de julio 2005

Edición 2 de junio 2005

Edición 1 de junio 2005