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Ni contigo ni sin ti Siempre que de esta parte de la isla se apresan y devuelven haitianos a su país, de inmediato surgen quejas en el sentido de que la falta de mano de obra afecta a tal o cual sector productivo. En realidad los haitianos han tenido una gran importancia en la economía nacional, tanto por su participación en el corte de la caña de azúcar -del apogeo a la decadencia- hasta el desarrollo de la industria de la construcción ahora en auge. El Obispo de Mao-Montecristi, Monseñor Tomás Abreu Herrera, entiende que el problema de los inmigrantes haitianos no se resuelve con deportaciones. Esas deportaciones -agrega el prelado- dejan sin mano de obra a importantes centros productivos de la región que son exportadores y generan divisas para el país. Pues bien, ya se sabe que la mayoría de los dominicanos prefiere irse a territorio norteamericano, de europa o vivir del motoconcho y de otras tareas, antes que de jornalero agrícola o de la industria de la construcción. Ahora que hay una situación tensa en la línea noroeste por la muerte de una comerciante y heridas a su marido ejecutadas por haitianos para robarle, y pese a la venganza que ya se produjo de dos haitianos muertos y varios heridos, más de 20 grupos de productores agrícolas, ganaderos y de la construcción, piden al gobierno que permita el retorno de los haitianos que han sido repatriados. Dada la relación existente entre dominicanos y haitianos bien podríamos resumirla con la estrofa de una canción muy popular que canta el español Emilio José: Ni contigo ni sin ti |
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