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Una pérdida muy sensible La muerte de Miguel Javier Cartagena ocurrida por fulminante infarto al miocardia en la madrugada del sábado 23 de julio constituye una pérdida muy sensible para la sociedad dominicana. Su fallecimiento se produce en medio del desarrollo de la Primera Feria Agropecuaria del Nordeste, un evento cuya realización constituía un sueño para este hombre dueño de un espíritu indomable, y carácter acrisolado en el trabajo. Miguel Javier Cartagena fue de esos seres humanos que más que necesarios, se hacen imprescindibles en el conglomerado social al cual pertenecen. Fue ente dinámico de las organizaciones que ayudó a fundar y en las que ingresaba como miembro. Javier Cartagena no descolló por sus dotes intelectuales, se destacaba por el entusiasmo y sentido de compromiso con que asumía las jornadas de lucha en las que se involucraba en defensa de los productores agropecuarios. A la hora de su ida a destiempo, Miguel Javier Cartagena era presidente de de la Comisión de Ferias y Subastas del Patronato Nacional de Ganaderos, presidente de la Asociación de Ganaderos de la provincia Duarte, miembro directivo de la Cooperativa Pecuaria del Nordeste (Coopenor), dirigente de la Federación de Ganaderos del Cibao (Fegacibao) y socio del Club de Leones, entre otras instituciones. Este ciudadano parece que disfrutaba la intensidad del esfuerzo tesonero que desplegaba en el día día. Se nos fue Miguel como uno de esos seres misioneros que al finalizar su labor emprenden rápida la marcha dejando como legado una estela de afectuoso respeto entre todos aquellos que les trataron. En esta hora de dolor y pesar por el súbito fallecimiento de Miguel, EL JAYA se une y comparte la tristeza de doña Venecia Marrero hoy viuda Javier y a sus hijos Katia, Miguel, Bethania y demás familiares. Y les consuela con este pensamiento del maestro José Martí: No es justo llorar a las personas que han desaparecido con el honor intacto y las manos inmaculadas. El llanto ha de ser de placer y no de duelo cuando muere una persona de bien, porque hojas de rosas están llamadas a cubrir las heridas que en las manos y en los pies hizo la vida al muerto. |
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