Sáb26072014

Actualizado a las: Sáb, 26 Jul 2014 12pm

Back Está aquí: Home Opinión Nutrición en la vejez

Nutrición en la vejez

Nutrición en la vejesEs bien sabido que los factores nutricios tienen una profunda influencia en el desarrollo del individuo y en su predisposición a enfermedades degenerativas (como la diabetes o la ateroesclerosis). Hay evidencia sustancial de que el proceso de envejecimiento está modulado por factores dietéticos y que, a la vez, el envejecer altera el estado nutricio del individuo. Hace más de 50 años que Clive McKay y sus colaboradores, encontraron que las ratas sometidas desde temprana edad a privación energética, pero sin desnutrición, viven más tiempo que las ratas bien nutridas, se ha demostrado que el procedimiento puede ser igualmente efectivo en los humanos.

Se infiere así que la restricción energética crónica permite que se conserve mejor el músculo esquelético hasta la vejez, que haya menor acumulación de grasa corporal y colesterol plasmático, y que se preserve la respuesta adipocítica a las hormonas, incluso la competencia del sistema inmune aumenta. Por otro lado, con el envejecimiento disminuye el consumo de ciertos nutrimentos. Como de las proteínas, la tiamina, la vitamina C, el calcio, el hierro , los folatos, entre otros. Hay que tener en cuenta algunas consideraciones en cuanto a la alimentación del adulto mayor.

Energía (hidratos de carbono y grasas): la alimentación debe aportar menos calorías que en etapas anteriores de la vida y si no es así se tiende a engordar. El consumo energético se reduce con la edad, de 2700 a 2100 kilocalorías de los 30 a los 80 años de edad, donde 30 por ciento se debe a la disminución de la actividad metabólica basal y el resto a la reducción de los requerimientos por inactividad.
El nivel de azúcar en sangre es más elevado de lo normal y por ello es preferible consumir menor cantidad de dulces.
No abusar de alimentos grasos de origen animal (mayonesa, mantequilla, embutidos, ) ya que se relacionan con niveles altos de colesterol .
Proteínas: es necesario incluir alimentos ricos en proteínas que contribuyan a mantener nuestros órganos y sistema de defensas en buenas condiciones para combatir eficazmente infecciones y enfermedades.
Para ello basta que tome cada día cantidad suficiente de leche y lácteos, huevos, carne blanca carne o pescado . El consumo de proteínas del anciano no debe ser menor a la del adulto joven.

La fibra: ha demostrado su eficacia para tratar el estreñimiento. Se recomienda un consumo de 20 a 25 gramos diarios. La introducción o reintroducción de fibra en la dieta debe ser un proceso lento para evitar flatulencia y dolores abdominales.

Electrólitos: En la vejez se presentan con frecuencia problemas hidroelectrolíticos, como consecuencia de la deshidratación, la anorexia y, en particular, las dietas hiposódicas. Es difícil prevenir estas situaciones, puesto que su aparición está relacionada con la falta de la percepción de sed, la disminución de la capacidad renal para concentrar la orina y la reabsorción de sodio, los requerimientos mínimos de líquidos son de 1.25 litros diarios. Este aporte debe aumentar en caso de reducción en el consumo de alimentos, en temporadas de calor intenso o en presencia de una condición médica que lo amerite

Vitaminas y nutrimentos inorgánicos: Los ancianos constituyen un grupo de riesgo en cuanto a las deficiencias de vitaminas y nutrimentos inorgánicos. Por ejemplo: las de piridoxina, cobalamina, ácido fólico, tiamina, vitaminas C, D y E, zinc y hierro. Esta situación se presenta sobre todo en las personas que viven en alguna institución, en quienes ingieren alcohol en exceso, utilizan más de cuatro medicamentos diarios o padecen mala absorción. Es importante llevar una dieta balanceada, mantener horarios estables de comida, comer más a menudo pero menores cantidades (5-6 tomas/día).

Algunas falacias en torno a la alimentación del anciano:
La persona de edad avanzada debe comer menos.
Falso: se debe prestar especial atención a los estados de ingestión marginal o insuficiente.
Los ancianos siempre tienen mala digestión. Nooo. La dispepsia obedece por lo general a una enfermedad específica.
Hay dietas especiales para ancianos. Como generalización es una falacia. A menos que una condición subyacente así lo imponga.
Los ancianos deben tomar menos líquidos para controlar la incontinencia. Falso: el anciano no tiene una menor necesidad de líquidos que las personas
más jóvenes.

Las personas de edad avanzada suelen considerar a los alimentos como medicamentos, lo que trae como consecuencia la autoimposición de dietas restrictivas que pueden provocar desnutrición.

Autora: Dra Ruth Reynoso Paredes (Geriatra)
Consultorio. Instituto rehabilitación Dra Josefina Rodríguez.
Tele 809-588-3580. Cel 809-775-2473/ 809-654-8874.
Ofrecemos los servicios de visita domiciliaria.