Leonel-el pueblo y el fuego
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- Publicado el Miércoles, 11 Abril 2012 12:43
- Escrito por Isidro Martínez
Conversando animadamente con un aguerrido obrero, lavador de vehículos, cuyo nombre es José Luis Polanco, pero apodado con el sobrenombre de (el mexicano), apodo este que viene del hecho de haber vivido por más de 10 años en el Distrito Federal de México y tuvo la osadía de regresar con vida a pesar de que su madre le había hecho varias orasantas y le pregunté por un amigo de ambos y sin más preámbulo me dijo que ese señor está tan caliente con la población que prende con un fósforo a distancia y que era posible que prendiera hasta con los rayos del Sol.
En la época indiana, los indígenas realizaban y producían fuegos con sólo frotar dos piedras, pero ya en la actualidad es posible producir fuego de muchas maneras, porque ya se sabe que el agua hierve a 100 grados de temperatura y que el hierro se derrite con el mismo grado de esa temperatura; es más, en tiempo de sequía con los rayos del sol pueden producirse fuegos sin que intervengan las manos del hombre. Se sabe también que los metales son buenos conductores del calor y de la temperatura.
Con relación a los combustibles, algunos de ellos con solo acercarle a distancia un fósforo pueden producir incendios y en el campo de la electricidad, solo con chocar dos cables positivos y negativos, se producen grandes chispazos, de modo pues, que existen diversas formas como producir fuego, la propia naturaleza se encarga de producir el agua, el sol, la pólvora, los metales, los combustibles y produce también la sabiduría suficiente en el ser humano para que sepa cómo chocar un objeto con otro y producir fuego.
Cuando dos nubes chocan producen un ruido tan fuerte que el mismo genera un rayo de luz y este al chocar en la Tierra produce electricidad y fuego capaz de quemar y matar a todo el que se encuentre a corta y larga distancia y por eso, aquí se instalan en muchos lugares aparatos que funcionan como anti-para rayos para evitar daños peores y en conclusión, se puede decir que el choque de objetos metálicos y sólidos con otros objetos produce calor y fuego.
Y hasta frotándose las manos puede subir la temperatura en el área de donde está recibiendo el impacto y producir laseraciones en las palmas de las manos y así como el rose brusco de los metales produce fuego y calor, así también las personas se calientan con los demás cuando éstos actúan de espaldas a la población; los gobiernos se calientan, las instituciones se calientan, los presidentes se calientan, los políticos se calientan y los ciudadanos traviesos se calientan y se calientan tanto que muchas veces su temperatura produce fuego.
En nuestro país, todos los gobiernos se mantienen a alta temperatura con la población, porque independientemente de que sean buenos o malos, no pueden satisfacer las aspiraciones legítimas del pueblo dominicano, pero lo hay que se calientan más que otros, porque las fricciones que producen con la población generan fuego de alta intensidad.
¿Por qué? porque un país con un alto grado de pobreza, que un ciudadano que no tiene registrado en archivos oficiales, datos, de que ha sido un heredero de una fortuna proveniente de un magnate petrolero de Arabia Saudita o del petróleo tipo Brent de Texas que es el que produce Libia, o no se haya sacado el gran Loto de los Estados Unidos y pueda adquirir en el mercado un avión valorado en 26 millones de dólares sin que ningún organismo del Estado le cuestione para saber de dónde viene ese dinero, o que un profesor de escuela pública, como el jefe de campaña del candidato oficial pueda decir que tiene ahorrado 150 millones de pesos, sin que nadie le pregunte si fue que vendió varias escuelas del Sistema Educativo Dominicano, o que una ex secretaria de Educación cuyo antecedente es el de haber nacido en un caserío llamado Las Taranas, jurisdicción de la Provincia Duarte y que posea un palacio construido en plena ladera de la montaña, de un lugar turístico llamada Jarabacoa, todo esto tiene que producir fricción y fuego y más que fuego, explosiones con gran intensidad.
Pero también, que cientos de gentes se den el lujo de matar y robar y al mismo tiempo disfrutar de libertades plenas y sin censura, con luz verde para seguir matando y robando, ah! y como en el país, también despojaron al pueblo dominicano de todas sus empresas, llámese clavos, Cemento Colón, harina, ingenio, yeso, sal, papel, electricidad, azúcar, Pintura Popular, etc., con el cuento de que era para capitalizarla y ahora tienen menos fuentes de trabajos y los productos que producen son 100 veces más caros que antes y nadie tiene que responder por nada, sin censura y todo esto también, tiene que producir calor y fuego, y por eso usted ve con mucha frecuencia por doquier, humos por todos lados, protestas a su alrededor, gomas que arden por todos lados, grupos delincuenciales que asombran, violaciones a menores, sin censura y no es más que como le dije en principio, que el del choque que da un objeto con otro produce fricción y fuego y el fuego quema, y a los que lo generan los quema primero y muchas veces las quemaduras son de primer grado, mortales por necesidad, y por ende, no está de más recordarle a los que producen el fuego que deben aprender a bregar con el mismo, como aprendió Fantine, la joven hermosa de origen francés, personaje cumbre de la obra Los Miserables de la autoría del gran Víctor Hugo, que cuando volvió a Francia no se murió porque aprendió el arte de vivir en la miseria iluminando su casa cuando se acercaba el alba de la mañana y comenzaban a penetrar en su vivienda los rayos del Sol, en la noche se iluminaba con los reflejos de la Luna cuando era noche de luna y su alimento era la misericordia. Y el autor de esta columna termina diciendo lo mismo que dije al principio: Leonel-el pueblo y el fuego. El autor es Abogado Notario, ex Fiscal del Distrito Judicial Duarte.


