El Upstate, del estado de NY

Para muchos, las ciudades de Upstate de Nueva York se limitan a los pueblos del norte sub-urbano del condado del Bronx a lo largo de la cuenca del río Hudson como Rockland, Westchester, y Putnam.

En realidad la zona de Upstate incluyen las ciudades de Albany, Rochester, Buffalo y Syracuse, además de decenas de pueblos como Yonker, New Rochelle, Schenectady, Utica, Binghamton, Ithaca, Newburgh y una cantidad de pueblecitos y campitos como Hudson, Terrytown, Watertown, Malone y Oswego entre otros, hasta llegar a la frontera con el Canadá.

Upstate también incluye las montañas de Catskill y Adirondack, el Shawangunk, los lagos del Finger y los Grandes Lagos en el oeste, el lago Champlain, el George, y el Oneida en el noreste; los ríos Hudson, San Lawrence, Delaware, el Genesee, el Mohawk, y el Susquehanna.

En este territorio se encuentra la elevación más alta del estado, el Monte Marcy en las montañas de Adirondacks, con una altura de 1,629 metros.

El Estado de Nueva York, tiene un territorio de 127,190 km2 y una población de 18,976,457 habitantes; las ciudades con mayor densidad demográfica son Nueva York (Mahattan, el Bronx, Queens, Brooklyn, State Island), con 8,008,278; Buffalo, 292,648; Rochester, 219,773; Yonkers, con 196,086; Syracuse, con 147,306 y Albany, con 95,658 habitantes.

La región de Upstate abarca la mayor cantidad de territorio del estado de Nueva York casi el 90%. Sus moradores se dedican a la crianza de ganado vacuno (para productos lácteos), ovejas, cerdos, verduras, productos de invernadero, almácigos y manzanas. Sus productos minerales son la sal, arena y grava para obras de construcción y el cemento.

Los pueblos del Upstate son famosos porque muchas celebridades y familias ricas tienen o tuvieron allá sus residencias; por ejemplo, en Tarrytown se encuentra la residencia de Washington Irving, que esta en la ribera este del río Hudson, además la casa de Irving Sunnyside y su tumba. Aquí también se encuentran las mansiones de los Rockefeller, la casa de veraneo de Franklin Delano Roosevelt y la mansión histórica de los Vanderbilt, que también era la residencia de verano de la dinastía de los ferrocarriles.