Cuando Max Planck presentó su constante h en Alemania en diciembre de 1900, dando nacimiento a la mecánica cuántica, nunca imaginó que la humanidad entraba en un campo del conocimiento que transformaría el mundo para siempre.
Hoy, la humanidad experimenta un salto cuántico tras otro. Es como si la dinámica que ocurre en el átomo a la velocidad de la luz gobernara también nuestra vida cotidiana.
El primer modelo del átomo cuántico, es muy parecido al sistema solar. El núcleo del átomo, sería el sol, y los electrones (planetas) girarían a gran velocidad alrededor del núcleo. Un electrón salta de una órbita a otra alrededor del núcleo, esto es lo que de conoce como salto cuántico.
A diferencia de los planetas, los electrones pueden saltar de una órbita cercana al núcleo a una más lejana. Si saltan hacia una órbita exterior, necesitan absorber energía. Si se mueven hacia una órbita más cercana al núcleo, emiten energía.
Cuando nuestra sociedad avanza de un nivel a otro, decimos que ha dado un salto cuántico. Pasamos de la caza y la pesca a la sociedad agrícola, luego a la sociedad industrial, y por último a la sociedad del conocimiento. Ahora, estamos entrando en la era de la inteligencia artificial, lo que significa que estamos en medio de otro salto cuántico.
No podemos predecir en qué órbita terminará este salto, pero muchos lo ven como una gran esperanza para la humanidad, aunque también conlleva grandes riesgos, ya que las máquinas podrían superar al hombre en conocimiento y en la toma de decisiones.
Debemos prepararnos para este salto cuántico. Como lo hicimos para los anteriores. Investiguemos los problemas que han traído los saltos cuánticos anteriores, para tener una idea de lo que podría suceder con este nuevo salto.
La inteligencia artificial IA es para la mente humana lo que la energía nuclear es para la energía. Es poderosa. Debemos reflexionar y prepararnos para los cambios revolucionarios que se avecinan. O seremos dejados a un lado del camino.











Discussion about this post