En los últimos años la economía dominicana crece a un ritmo anual del 5%, con una inflación y tasa cambiaria estable. Este clima de negocio es favorable para ser aprovechada por emprendedores que desean hacer su sueño realidad.
Todo negocio inicia con una idea, un sueño, una pasión y una necesidad de dar a la sociedad un producto de calidad. Cuando compramos un producto o recibimos un servicio de mala calidad, pensamos rápidamente en soluciones y de ahí surge la idea de abrir el pequeño negocio.
Un emprendedor es aquella persona que ha convertido una idea en un proyecto concreto, ya sea una empresa con fines de lucro o una organización social, que está generando algún tipo de innovación y empleos, bajo condiciones de riesgo e incertidumbre y que normalmente, posee pensamiento creativo.
Un emprendedor exitoso reconoce lo que le gusta hacer, la experiencia acumulada, sus fortalezas, debilidades, lo que le agrada, el tipo que capacitación que necesita, elabora su propio plan de negocios, tiene una visión clara de la idea y asume los riesgos.
Los negocios surgen por una demanda insatisfecha, por problemas de la sociedad, por necesidad, por la mala calidad de los productos y servicios existentes, experiencia acumulada como empleado, tendencias del mercado, por cumplir un sueño y por inquietudes y necesidades personales.
De cada diez negocios que surgen en la República Dominicana, entre un 70 y 80% desaparece o quiebra antes de cumplir cinco años. Pese a los esfuerzos que ha hecho el gobierno dominicano con la creación de la Estrategia Nacional de Emprendimiento, la creación de los Centros mipymes para dar asesoría a estos pequeños negocios y la formalización de la empresa para convertirse en proveedores del Estado, no ha sido suficiente para que sobrevivan.
Los emprendedores enfrentan muchas dificultades para iniciar su negocio. Altas tasas de intereses y plazos inadecuados, alta tasa de impuesto, dificultad de acceso a crédito bancario, escasa capacitación gerencial, poca cultura de innovación y tecnología, bajo nivel de cooperación inter-empresarial y alto costo de energía eléctrica.
Las universidades deben hacer mayor énfasis en preparar a los estudiantes para que emprendan su propio negocio en vez de formarlo para emplearse para una empresa. De igual manera, los jóvenes dominicanos deben empoderarse y aprender herramientas que le ayuden a levantar un negocio correctamente.
De igual modo, un emprendedor se ve afectado por las tendencias económicas, monetarias, políticas, gubernamentales, sociales, demográficas, hábitos del cliente, perfil de la competencia, cambios tecnológicos, diseño del producto, mercadeo, ventas, distribución, recursos humanos y financieros.
Como consultor empresarial siento impotencia cuando veo que el sueño de estos emprendedores termina en una frustración. Una idea que pudo mejorar la competitividad y desarrollo del país termina de la noche a la mañana por esta carga impositiva que lo afecta y lo ahoga rápidamente.
Antes de emprender haga un estudio de mercado y asesórese con un buen profesional.











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