San Francisco de Macorís. — El juez presidente de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Francisco de Macorís, Claudio Aníbal Medrano Mejía, afirmó que la incorporación de herramientas tecnológicas ha representado un avance significativo en la modernización del sistema de justicia dominicano, aunque enfatizó que estas deben concebirse como un apoyo al ejercicio judicial y no como un sustituto de la función humana del juez.
Las consideraciones fueron expuestas durante una entrevista especial en el programa El Toque del Mediodía, conducido por el comunicador Roberto Neris, donde el magistrado reflexionó sobre su trayectoria de más de 33 años en el ejercicio del derecho, la docencia universitaria y la judicatura.
Medrano resaltó que a lo largo de su carrera ha logrado conjugar la práctica profesional con la labor académica en diversas instituciones de educación superior, destacando su vinculación con la Universidad Católica Nordestana (UCNE), donde ha impartido durante más de 25 años la cátedra de Derecho Internacional Público. Asimismo, recordó su participación como miembro del primer Consejo Directivo de la Escuela Nacional de la Judicatura, entidad responsable de la formación y capacitación de jueces desde finales de la década de 1990.
Al referirse a la evolución del Poder Judicial, explicó que, aunque el organigrama institucional ha experimentado transformaciones progresivas, uno de los mayores logros ha sido la creación de tribunales especializados en áreas como lo laboral, lo contencioso-administrativo y la jurisdicción de niños, niñas y adolescentes, lo que ha permitido una atención más eficiente y especializada de los conflictos.
En materia de modernización tecnológica, señaló que el proceso se consolidó a partir del plan estratégico Visión Justicia 2024 y se aceleró durante la pandemia del COVID-19, permitiendo estandarizar procedimientos, agilizar trámites y optimizar la gestión judicial desde el punto de vista operativo.
Respecto al uso de la inteligencia artificial, Medrano indicó que esta representa una oportunidad para optimizar tareas administrativas y repetitivas dentro del sistema judicial, siempre que se utilice con criterios responsables y se mantenga al servicio de los principios de justicia.
El magistrado destacó además que la Constitución dominicana garantiza derechos fundamentales como la presunción de inocencia y el debido proceso, pilares que —afirmó— deben orientar cualquier proceso de innovación dentro del sistema judicial.
Finalmente, consideró que el principal desafío del Poder Judicial consiste en consolidar los avances tecnológicos y normativos alcanzados, sin perder de vista la dimensión humana que caracteriza la función de impartir justicia.











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