A principios del siglo XX, América Latina se convirtió en el centro de afianzamiento del sistema imperialista estadounidense. Mediante disposiciones económicas, políticas y sociales EE.UU pasó a tener control prácticamente absoluto de toda la región, utilizando como mecanismo de control gobiernos que únicamente respondieran a sus intereses, lo que trajo como consecuencia, las diversas dictaduras que se esparcieron por toda latinoamericana.
El sistema dictatorial al que fue sometido el pubeblo dominicano, se puede catalogar como el más sangriento de toda la región, ya que, desde que Rafael Leónides Trujillo Molina asumió el poder, no tardó en tomar acciones contra sus opositores, o adversarios. Desde muy temprano quienes presentaban algún nivel de diferencia contra el tirano, tenían como única salida el exilió, debido a que el sistema represivo era tan alto, que de quedarse en el territorio dominicano ponían el riesgo su vida, la de sus familiares y amigos.
Frente a la situación que vivió el país en la época, los jóvenes que estuvieron la oportunidad de salir del mismo, así lo hicieron. Desde el exterior la juventud dominicana se organizó, para desde allí crear las condiciones de deponer del poder la tiranía existen, a la cual había sido sometida la República Dominicana. Bajo el nombre de Movimiento de Liberación Dominicana, se enarbolaron los ideales más puro, progresistas y de compromiso con la patria.
Después de haber sido participé en la lucha por la libertad de Venezuela y Cuba, los integrantes del Movimiento de Liberación Dominicana, entendieron que ya era hora de partir hacia su país ha devolverle la democracia y el respeto a las libertades pública. Para los preparativos y organización el exilio dominicano contó con el apoyo del Presidente Rómulo Betancourt, quien suministró 250,000 dólares en efectivo para la compra del avión C-46 que aterrizó en Constanza el domingo 14 de junio de 1959 a la 5:30 pm, otro de los aportes del presidente de Venezuela, fueron las armas, municiones y pertrechos militares, los cuales fueron llevado hasta Cuba, acompañado de una carta por parte de Betancourt para el comandante de la Revolución Cubana, todo esto en mano del comandante Enrique Jiménez Moya.
El 13 de junio de 1959 partieron desde Cuba los 144 expedicionarios que debían llegar al día siguiente por la costa norte del país, precisamente por Maimón y Estero Hondo. En el trayecto hacia el país se presentaron diversas vicisitudes, cabe destacar que la dictadura había logrado infiltrar un espía dentro del grupo, a quien se le conoció cómo El Griego. Lo que provocó el retraso de dicho grupo, a tal punto que los mismos lograron llegar el día 20 y no el 14 como se había previsto.
El domingo 14 de junio de 1959 a la 5:30 pm aterriza por Constanza el avión de carga C-46 con motores Curtís, el cual era tripulado por el piloto venezolano Julio César Rodríguez, como copiloto le acompaña Orestes y como ayudante de vuelo, el piloto dominicano Juan de Dios Ventura Simó. Cabe destacar que el piloto Julio César Rodríguez aceptó tripular el avión por el pago de 10,000 dólares, hecho que lo convirtió en un mercenario y no así en un internacionalista. 56 hombres llegaron a bordo del avion, de los cuales 54 desembarcaron en Constanza.
El desembarco no ocurrió de la manera en que fue planicifcado, ya que, las diversas prácticas que se desarrollaron de como sería el desembarco fueron con los motores de la aeronave apagados, lo que de cierto modo fue un error, debido a que, la fuerte vibración que provocaron los mismos, no permitió que la tabla que se utilizaría como rampa lograra mantenerse para el deslizamiento de los expedionarios, provocando esto, que los mismos se dividieran en dos grupos, algo que nunca se planificó.
Ya producido el desembarco, los grupos quedaron dividos en dos frente, uno dirigido por Delio Gómez Ochoa y el otro por El Capitan del Ejército Rebelde y comandante de las expresiones de Junio, Enrique Jiménez Moya. Ya alertado Trujillo de los sucesos de Constanza, no se hizo esperar y, de inmediato inició la casería en la referida zona, a los habitantes de ese lugar se le prometió dinero a cambio de delatar la ubicación o lugar por donde pasará algún guerrillero, los bombardeos fueron constante, a tal punto que Constanza fue convertida en un infierno de Napalm, los cráteres que producirán los bombardeos eran evidentes en toda la zona. El asedió fue tan alto que se bombardeaba y se le disparaba a todo lo que se moviera, expresan Mayobanex Vargas, Poncio Pou Saleta y Delio Gómez Ochoa, que en muchas ocasiones escuchan disparos y bombardeos en zonas retiradas de donde estos se encontraban.
De los 198 expedicionarios que llegaron por Constanza Maimón y Estero Hondo, solo seis lograron sobrevivir a los brutales ataques de la dictadura, los cuales pertenecieron al grupo que desembarcó por Constanza, ya que, los actos de Maimón y Estero Hondo, fueron delación, persecución por los campesinos y bombardeó constante por aire, mar y tierra.











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