Al escribir este artículo quiero poner en conocimiento de los ciudadanos que lo lean hechos incontrovertibles que deben servir de fundamento para cada ser humano. En mi corta vivencia de sacerdote años 1983-1986, conocí un libro de carácter profético escrito por un sacerdote alemán conocido como José Kentenich. El libro me fue regalado por un hombre también de nacionalidad alemana, llamado Guillermo Ester. Firme, disciplinado, perseverante, alegre, en fin, con las cualidades de un alemán seguro. Tenía una terrible desviación de su columna vertebral que no le permitía estar erguido, para mí de una feliz memoria, pues ya ha muerto.
El sacerdote Kentenich escribió su libro Dios mi Padre, traducido al español en el año 1977, el cual sugiero sea leído en estos momentos. Kentenich supo interpretar los signos del tiempo y abrir caminos para superar la crisis de la época. habla de la pérdida del sentido filial, adjetivo que significa, del hijo o que es propio de él, amor filial.
Rabindranath Tagore, poeta bengalí, filosofo, dramaturgo, músico y novelista entre otras cosas, nos dice: “Dios quiere que en santa sabiduría recuperemos nuestra filialidad”.
Pestalozzi influyente formador y educador suizo opina que la caída más grande de la humanidad actual es la pérdida del sentido filial, reconocer a Dios como padre. La época actual se caracteriza por una angustia universal que solo será superada mediante una sencilla y autentica filialidad. ¡qué difícil se hace a veces soportar la vida! la esencia de la angustia es el sombrío sentimiento de impotencia e inferioridad frente a una despótica omnipotencia o una oscura superpotencia, la angustia es un afecto innato, universal, radical.
La culpa, la muerte, el dolor, la enfermedad, en fin, todo lo que de forma negativa impide al hombre ser perfecto. Ningún ser humano está fuera de esto, es un síntoma del tiempo actual, un efecto de la época, tenemos que aprender a reconocer con alegría la propia impotencia, pero al mismo tiempo volcarnos hacia un ser que es toda omnipotencia y bondad. ¿Cómo podremos hacerlo de forma segura y verdadera? Yo te propongo entrar a ese prodigioso campo humano y divino que llamamos fe. Lo cual no envuelve religiosidad alguna. Dios es padre sin embargo toda búsqueda que no sea Dios, solo le genera un desamparo mayor.
El mundo de hoy tan orgulloso, rechaza totalmente a Dios. El hombre moderno esta enfermo, no quiere ser hijo, quiere sacar a Dios para ocuparlo el. Las ideas no nos transforman: lo más grande es el amor (1 corintios, 13,13). Las ideas y los conocimientos siempre han de estar al servicio del amor. Mostrar la auténtica imagen de Dios, tal como Cristo lo enseño.
Felices fiestas navideñas y próspero año 2022.
Lic. Pedro Tirado Paredes
Muchas ideas fueron tomadas del libro.










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